Bárbara Campos

Bárbara Campos, Periodista: “Soy una adicta a los viajes”

Viajar es una de las experiencias más inolvidables y una verdadera inversión para el crecimiento personal de cualquier persona. Más allá de conocer otros países, culturas e idiomas, también implica un gran desafío que es la capacidad de resolver problemas, valerse por sí misma y aprender a estar lejos de las raíces.

Bárbara Campos (28), Periodista de profesión pero viajera de vocación, ha sabido combinar estos retos que le ha deparado su espíritu aventurero. Y lo ha hecho con gran éxito, a pesar de las dificultades propias de vivir en  países que ofrecen culturas totalmente opuestas.

Su pasión es estudiar, buscar becas alrededor del mundo y vivir la vida misma con su gente, sentir el olor de sus platos típicos, ir a sus fiestas típicas, entender los códigos de convivencia, aprender el idioma, entre otras caraterpísticas que hacen único a un país.

Ha recorrido varios países de Europa, pero ha estado viviendo y estudiando en Brasil, España, Irlanda y ahora Turquía, lugar donde vive hace más de tres años para terminar su Magíster en la Universidad de Ankara.

Conversamos con esta periodista originaria de la comuna de Buin sobre sus grandes pasiones en la vida, sus diversos viajes, las dificultades de estar lejos de la familia, metas y sus próximos desafíos. Por supuesto, no abandona la idea de seguir recorriendo el mundo.

– ¿Siempre sintió que lo suyo eran las comunicaciones y el Periodismo? ¿Qué recuerda de su infancia y adolescencia?

Ser periodista es un sueño de infancia cumplido. En los cumpleaños familiares y con la primera cámara de video que compró mi papá siempre entrevistaba a los invitados. Además recuerdo que en básica tuvimos que hacer un periódico escolar y me propuse entrevistar al alcalde de la ciudad, quien me recibió en su oficina. Siempre animaba los actos del colegio y a los 13 años participé de mi primer programa de radio en la comuna de Paine. Mi papá me llevaba todos los fines de semana desde Buin a Paine para realizar el programa de radio y me esperaba pacientemente en la carretera pues me daba vergüenza que me viera en el estudio con los fonos. Le agradezco mucho a mis papás que me hayan apoyado en cada una de esas ideas de niña, programas de radio, cursos de teatro, lo que se me ocurriera, pues cuando llegó el momento de decidir a qué carrera postular estaba más que segura.

-¿Qué es lo que más le apasiona del periodismo?

Lo dinámica que es la profesión, siempre en contacto y conociendo personas diferentes. No hay un camino definitivo en la vida de un periodista. Son tantas las áreas donde te puedes desarrollar que siempre hay algo nuevo que aprender y aportar.

-Desde la universidad que tuvo un gran interés por estudiar en otros países ¿Qué es lo qué más le gusta de viajar y, además, hacer una vida en otro país?

Cuando entré a la USACH pensé en la idea de hacer un intercambio académico, pero nunca creí que se concretaría, especialmente por el esfuerzo económico que eso implica. Sin embargo, durante mi segundo año de periodismo vi en el campus un afiche sobre el programa de Becas Asociación de Universidades Grupo Montevideo, al cual postulé para hacer un semestre en Brasil. Así fue como llegué a la Universidad Estatal de Sao Paulo (UNESP).

Nunca imaginé que después de subirme al avión con rumbo Sao Paulo, ese sería sólo una escala dentro de los otros viajes que me esperaban. Una vez que comienzas a viajar no puedes parar, es mi adicción.

Más que viajar me apasiona el hecho de vivir en otro lugar. Involucrarme realmente con su cultura, conocer a sus personas, aprender el baile típico o cocinar algún plato del lugar.

-Ha estado viviendo en Brasil, España, Irlanda, Turquía ¿Qué es lo que más le gusta de cada país que ha visitado? ¿Qué ha aprendido, en lo personal y profesional, de cada uno de estos lugares?

A cada uno de estos países fui gracias a becas de estudios.

De Brasil amo la energía y positivismo de su gente. Fue el primer lugar donde viví sin mi familia y sin duda mis amigas brasileras fueron las responsables de que tuviera una muy buena experiencia en el país y que quisiera repetirla en otros lugares. Con ellas aprendí a hablar portugués, cocinar, bailar samba y ver la vida desde un ángulo totalmente diferente.

En España viví un año en Granada, gracias a la beca Erasmus Mundus. Ahí realicé mi especialización como periodista en política. En España disfruté de un entorno mucho más cosmopolita, con compañeros de todas partes del mundo. Fue un gran aprendizaje de tolerancia, eliminación de prejuicios y acercamiento a la cultura europea.

Además aprendí a organizar mi beca de modo de vivir con lo necesario pero dejando una buena parte del presupuesto para viajar. Así recorrí diversos países en Europa, aprovechando las noches para viajar y ahorrar en hostales, usando las aerolíneas de bajo costo y caminando lo máximo posible en cada lugar para conocer más y gastar menos.

Después de egresar de la universidad comencé a trabajar como periodista en Chile. Sin embargo, al tiempo, el bichito de los viajes me volvió a picar. Busqué becas de Postgrado en el extranjero y encontré en Internet el programa “Türkiye Bursları” del Gobierno turco.

Turquía ha sido una experiencia totalmente diferente a las anteriores. Vivir en un país musulmán, tan lejano al nuestro en distancia, idioma y cultura no es fácil, pero al igual que los latinos, los turcos son muy cálidos lo que ayuda de sobremanera a la integración.

Como estudiante de una institución turca tuve la oportunidad de postular al programa Erasmus, con el cual realicé intercambio en Irlanda.

Irlanda es una isla mágica. Con los irlandeses aprendí a disfrutar cada día al máximo. La lluvia no es excusa para no salir. En Irlanda disfruté la simpleza de la vida: Ir en bicicleta a la universidad con la lluvia en mi cara, una buena cerveza con los amigos en el bar y sentirte totalmente integrada aunque tu inglés no sea la perfección.

-En estos momentos está terminando un Magíster en Turquía, país donde ha estado por más de dos años ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de este país? ¿Cómo fue su proceso adaptación a esta cultura tan lejana y diferente de Chile?

Llevo más de tres años viviendo en Turquía. El primero aprendiendo turco y dos de Máster. Me ha llamado la atención el gran respeto que tienen por sus tradiciones y por su país.

Sacarme los zapatos antes de entrar a la casa, comer comidas bien condimentadas y picantes, fumar nargile y beber varios vasos de té al día son algunos de los hábitos de la vida turca que ya he hecho parte de mí.

El proceso de adaptación fue difícil, especialmente por el idioma. Aprender turco fue todo un desafío.

Al comienzo siempre estaba muy preocupada de la ropa que podía usar o no, de cómo relacionarme con los hombres, en definitiva cómo interactuar con la cultura musulmana. Pero con el tiempo todo se aprende, lo importante es ser respetuosos con el lugar donde libremente escogimos vivir.

-Una de las situaciones más difíciles de viajar es estar lejos de la familia y de los amigos ¿Cómo ha sido este proceso? ¿Cómo se puede vivir tan lejos de la familia?

Al principio es muy difícil estar lejos de casa. En Brasil, a pesar que lo pasé muy bien, lloraba de vez en cuando pues extrañaba a mi familia. En España esa pena la aprendí a controlar cada vez más y ya en Turquía, pese a que la distancia es mucho mayor y que estuve dos años y medio sin ver a mis seres queridos, me siento mucho más tranquila, más fuerte y segura de las decisiones que he tomado. Al final he entendido que el apoyo de mi familia y amigos siempre va a estar, que es mi decisión vivir fuera de Chile y que lo que he aprendido y las experiencias únicas que he vivido valen totalmente el sacrificio.

-Además de la lejanía con sus seres queridos ¿Qué inconvenientes ha tenido que enfrentar durante sus viajes?

Aprender a resolver los problemas y dificultades por mi cuenta. Si bien mi familia me apoya muchísimo, viviendo fuera, eres tú la que debe lidiar con los problemas domésticos, frustración si las cosas no salen como lo planeaste y con el sentimiento de extrañar todo lo que dejaste en Chile.

-¿Qué es para ti la felicidad?

Es vivir la vida en plenitud, de acuerdo a tus sueños y convicciones. Agradezco a mis papás el haber aceptado y apoyar mi estilo de vida.

Vivir en el exterior puede ser en cierto modo egoísta, pues te vas lejos con el fin de alcanzar tus sueños. Mis padres me han demostrado su amor de una manera única al permitirme ser feliz lejos de casa.

Soy feliz con mi vida patiperra, pero también soy sumamente feliz cada vez que vuelvo a Chile y recibo un fuerte abrazo de bienvenida.

-¿Cuáles son sus próximos proyectos después de terminar su magister? ¿Cómo se proyecta en 10 años más?

Tengo pololo serbio, a quien conocí en Turquía. Por lo que en el corto plazo está el proyecto de ir a Serbia y tomar clases de serbio ahí.

Creo que el idioma es una de las grandes herramientas de conexión entre las personas, por lo que si bien ahora nos comunicamos entre inglés y español, el aprender serbio nos permitirá conocernos mejor.

En 10 años me imagino establecida en un país pero siempre con el espíritu viajero intacto.

-¿Cómo te gustaría que te recordaran?

Como una mujer que no se ha puesto excusas para vivir la vida del modo en que ella ha decidido. Como una chilena fuerte que dejó todo y cruzó la Cordillera para aprender del mundo y encantarse del él.

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Autor de la entrada: chileno

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