Sikem Smarth

Sikem Smarth: “Mi principal motivación es vivir”

Muchas personas salen del colegio con la película clara: dar la PSU, entrar a la universidad a la carrera deseada, trabajar en una oficina, casarse, tener hijos y comprar una casa y un auto.

Suele ser el “sueño americano”, pero no a todos se le presenta la vida de esta forma. Muchos se encuentran perdidos, buscan sus propios caminos y tratan de dilucidar lo que realmente quieren de la vida y no lo que las personas desean.

Así ha sido la vida de Sikem Smarth, de 26 años, quien confiesa que siempre tuvo conflictos con lo que quería hacer. De hecho, admite que salió de cuarto medio “con abogados”.

Sin embargo, esto no fue impedimento para que siguiera soñando. Su gran pasión es la escritura, pero también la computación y la informática que le ha servido para sobrevivir y llevar una vida “como un chileno normal”.

Se trata de un joven que tiene grandes proyectos que no tienen relación con el éxito material, sino por el contrario. Para Sikem, la humildad es un valor que no es bien vista en la sociedad, pero que aspira a ponerla en el sitial que se merece.

En esta entrevista hablamos con Sikem acerca de los conflictos que afectan a esta sociedad, su real pasión, sus anhelos, proyectos y lo que para él significa ser exitoso y feliz.

¿Qué hiciste cuando saliste de la educación media?

Lo que hace todo buen chileno honrado. Busqué un trabajo para poder ayudar en mi casa y no convertirme en una carga económica.

¿A qué te dedicas ahora?

Dentro de todas las cosas que hago, me dedico a la computación. Tengo un pequeño servicio técnico de computación en el lugar donde vivo. Reparo computadores, instalo programas y otras cosas relacionadas con el tema. En mis ratos libres me gusta escribir y últimamente me he dedicado a escribir para una agencia publicitaria que utiliza los textos que escribo para algunos sitios web.

¿Por qué la computación?

Simplemente porque me resultó sencillo aprender esto y porque me gustó el proceso. Hace varios años entré a trabajar a una empresa del rubro y en poco tiempo aprendí a configurar todo el hardware básico de un computador. Me gusta la computación porque es sencilla de aprender y porque es útil. Además, porque uno siempre está aprendiendo cosas nuevas, ya que la tecnología se actualiza constantemente.

¿Qué cosas crees que podrían obstaculizar tu trabajo o tus metas?

Yo pienso que antes de ponerse una meta hay que tener claro el propósito que buscamos al cumplir dicha meta: ¿qué es lo que quiero obtener con eso? ¿Me va a hacer realmente feliz? Lo que puede obstaculizar mi trabajo o mis metas, es hacer las cosas sin un propósito claro o definido. Simplemente, porque sin propósito, no hay metas, sólo etapas.

¿Y la mayor virtud?

La humildad. Y es la virtud más difícil de cultivar porque hoy ser humilde es mal visto por las personas. Si eres humilde, eres débil, pero eso es una tremenda mentira. Las personas han olvidado que viven con otras personas y creen que el mundo gira entorno a ellos. La humildad nos ayuda a pedir perdón, a ser mejores personas y a ayudar a los demás. Si soy humilde, por ejemplo, voy a dejar que me enseñen y voy a hacer mejor mi trabajo.

¿Tienes algún aprendizaje que hayas adquirido desarrollándote en esta área?

Sí, la verdad he aprendido contabilidad básica, además algo de administración de empresas. Antes de dedicarme al asunto de la computación me desempeñé como asistente de un gerente de administración en una empresa grande y pude aprender mucho de su forma de trabajar.

¿Qué recomiendas para aprender nuevas cosas?

Entender que siempre hay alguien que tuvo que ingeniárselas de alguna forma para aprender eso mismo que estamos aprendiendo, pero sin ayuda. Los conocimientos no son algo sin principio. Alguien tuvo que pensarlo hasta resolver el problema. Hoy estamos acostumbrados a que nos den todo listo, en bandeja y nos cuesta mucho resolver los problemas por nosotros mismos.

¿Qué querías ser cuando niño?

Paleontólogo.

¿Qué consejo te gustaría darle al tú de hace 10 años?

Hace 10 años tenía 16… Me habría aconsejado a decidir más por mí mismo y a no pensar tanto en lo que los demás querían para mí.

¿Cuál es tu principal motivación?

La verdad, son muchas. Primero, me siento un hombre afortunado porque estoy sano, tengo dos brazos, manos fuertes y hábiles y con ellas puedo trabajar. Además, intento disfrutar de la vida en todos sus aspectos. Mi principal motivación es vivir. La vida es suficiente motivación para hacer las cosas lo mejor posible.

¿Qué es la felicidad para ti?

¿Para mí? Bueno, para mí felicidad es disfrutar de una tostada con mantequilla por la mañana o salir a caminar cuando se está ocultando el sol. Para mí, la felicidad no depende de lo que digan o hagan los demás, depende de lo que yo considere valioso en mi vida. Por ejemplo, muchas personas creen que el dinero puede hacer la felicidad, pero la verdad es que son las cosas que compran con ese dinero las que los hacen felices. El tema es que cuando se tienen esas cosas, uno ha perdido tiempo y juventud, y al final por tener o no tener, no eres más o menos feliz.

¿Te consideras una persona exitosa?

Depende de qué clase de éxito estemos hablando. Por ejemplo, según los comerciales que veo, el éxito se traduce en sacar un crédito de consumo con el cual pueda cumplir mis sueños, o que no me cobren por la cuenta corriente, o si tengo el último iPhone. Si es así, no soy para nada exitoso. Si tener éxito es cumplir objetivos, entonces si soy exitoso. Mi objetivo en la vida es ser feliz y soy muy feliz.

¿Cómo aportas al planeta, la sociedad o las futuras generaciones?

Eso intento. Desde el lugar que uno ocupa es difícil hacerlo, porque si bien uno trata de dejar limpio, siempre llega alguien y ensucia. Yo creo que mi mayor aporte tiene que ver con invitar a las personas a tomar conciencia sobre cómo impacta en los demás lo que uno hace. Hoy se piensa al revés. Hoy todos reclaman derechos, pero no obligaciones. Por ejemplo, cuando salió esa ley sobre no fumar en ciertos espacios, muchos fumadores alegaron sobre su derecho a consumir tabaco, y no lo niego, cada uno hace lo que quiere. Sin embargo, nadie se detuvo a hablar sobre los deberes de aquellas personas. Por ejemplo, algo tan simple como tirar las colillas a un basurero. Lo digo, porque un amigo mío trabajaba barriendo el paseo Ahumada y sacaba kilos y kilos de colillas del suelo, habiendo basureros cada 20 metros.

¿Dónde te ves en 10 años más?

Bueno, me encanta el lugar donde vivo, así que no me gustaría moverme de acá. Me gustaría dedicarle más tiempo a la escritura, porque es algo que me llena. Las palabras pueden calar en lo más hondo de las personas y son una herramienta muy eficaz para promover valores y pensamientos positivos… ¿Sabes por qué? Porque la clase de persona que lee, es alguien que tiene su mente despierta, que necesita alimentar su capacidad de discernir con información de algún tipo. Hay que tener más cabeza para leer que para ver las noticias.

Cuéntanos una anécdota de tu vida que nunca olvidarás.

Yo vivo actualmente en Palena, un pueblito situado en la Patagonia, al final de la Región de Los Lagos. Cuando decidí venirme a vivir acá, en una ocasión mi jefe me dijo que estaba loco y que no duraría ni 3 meses en un lugar así. Ya llevo siete meses y pretendo prolongar por mucho tiempo más mi estadía.

Si pudieras cambiar una cosa del mundo, ¿qué sería?

La verdad son tantas las cosas que se podrían cambiar. Pero siempre he pensado que la más importante es la falta de amor al prójimo. Todos piensan que eso es algo “religioso”, sin embargo, es requisito básico para vivir en sociedad. Si uno ama al prójimo, uno respetará su espacio y no hará nada que sea perjudicial para él. Si se hiciera de esa forma, prácticamente no habría problemas.

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Autor de la entrada: chileno

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