En el reciente capítulo del popular podcast «Todo queda entre hermanas», Valentina Roth, reconocida bailarina y ex gimnasta chilena, compartió una revelación impactante sobre su tiempo en el programa juvenil «Yingo» de Chilevisión. A pesar de su popularidad en el show, fue despedida en circunstancias que la han marcado profundamente. Roth confesó que la verdadera razón de su salida se debió a una crisis de pánico que sufrió durante una transmisión en vivo, un tema que en ese entonces no contaba con la comprensión que tiene en la actualidad.
Valentina relató que, mientras se encontraba en el programa y tras una discusión con su compañero Kneza, comenzó a experimentar una crisis de pánico. «Sentí que me iba a morir en el programa», recordó. Esta experiencia, vivida en la pantalla frente a millones de televidentes, no fue comprendida por su entorno, quien erróneamente la consideró como una muestra de locura. Así, la joven de tan solo 18 años se encontró lidiando no solo con su problema de salud mental, sino también con el estigma que rodeaba a este tipo de situaciones en aquel momento.
La conmoción de ser despedida fue aún más dura para Roth, ya que el día siguiente era su cumpleaños. «Me echaron cagando, me dijeron: ‘te pegaste el show’. Como si fuera mentirosa», narró. La experiencia fue devastadora y, al no ser creída, Valentina vivió un momento de gran angustia y soledad. Sin embargo, reflexionando con el tiempo, ha logrado ver esta situación de una manera diferente, señalando que su salida de Yingo le abrió puertas a nuevas oportunidades.
A pesar de las adversidades, Roth considera que su despedida de Chilevisión fue un punto de inflexión en su carrera. Gracias a esa experiencia, tuvo la oportunidad de participar en «Calle 7» de TVN, donde se consolidó como una figura popular en el ambiente televisivo. «Estuve en el mejor momento de Yingo, después entré a Calle 7 y luego ahí le ganamos a Yingo», declaró con satisfacción, reflejando su espíritu resiliente y la capacidad de convertir una experiencia negativa en una oportunidad de crecimiento.
Las declaraciones de Valentina Roth no solo ofrecen una mirada íntima sobre su paso por la televisión, sino que también abren un importante diálogo sobre la salud mental y la comprensión de los problemas emocionales que muchas personas enfrentan. Su historia sirve como un recordatorio de que, a pesar de los desafíos, es posible encontrar un camino hacia el éxito y la realización personal. Los oyentes de «Todo queda entre hermanas» han podido conocer de cerca más de este importante y a menudo silenciado tema y cómo afecta tanto a figuras públicas como a aquellos en el anonimato.










