Este martes, se hizo oficial que el pasado viernes, tras el anuncio por parte del Gobierno chileno sobre el retiro de los agregados militares de Israel en respuesta a la situación en Gaza, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, tuvo una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren. Esta comunicación marcó el primer contacto directo entre ambos funcionarios en medio de un clima de tensión internacional, donde se abordaron diversos aspectos de las relaciones bilaterales entre los dos países.
De acuerdo a informes de T13, el diálogo entre Rubio y van Klaveren se llevó a cabo en el contexto de la cuenta pública presidencial de Chile y dejó en claro la preocupación de Estados Unidos sobre un posible anuncio relacionado con las relaciones diplomáticas de Chile con Israel. Se reveló que el impulso para esta llamada fue un acercamiento del Comité Judío Estadounidense, un influyente grupo de lobby que ha expresado inquietudes sobre las decisiones chilenas y sus implicaciones para los vínculos con el estado israelí.
Desde Washington, se ha manifestado preocupación por el creciente número de medidas adoptadas contra un aliado tradicional, siendo que Chile, si bien ha mostrado un creciente apoyo a causas palestinas, había mantenido hasta ahora una postura neutral respecto a acciones más incisivas contra Tel Aviv. Los recientes movimientos del Gobierno chileno podrían interpretarse como una desviación de esta política cautelosa, lo cual ha generado reacciones en la esfera diplomática de EE.UU.
En este contexto, no se registraron contactos previos del secretario de Estado con el Presidente Gabriel Boric, según fuentes oficiales. Se enfatizó que Rubio solo discutió estas preocupaciones con el canciller van Klaveren, lo que sugiere un enfoque en las relaciones diplomáticas directas, sin involucrar al mandatario chileno en este momento de incertidumbre.
Adicionalmente, la vocera del Departamento de Estado, Tammy Bruce, respondió a las inquietudes sobre la posibilidad de sanciones comerciales o restricciones de visas contra Chile, sugiriendo que no se emitirán comentarios sobre rumores y especulaciones, lo que refleja un intento por parte de EE.UU. de manejar la situación con cautela. La respuesta de Bruce señala la delicadeza de la situación, y cómo un desliz diplomático podría tensar más las relaciones entre las naciones.










