Recientemente, Carmen Tuitera, reconocida escritora e influencer, compartió en sus redes sociales que está enfrentando un complicado momento de salud. A través de su cuenta de Instagram, la autora reveló que ha tenido que comenzar a caminar con la ayuda de un bastón debido a la esclerosis múltiple, una enfermedad auto-inmune que le fue diagnosticada hace un par de años. Tuitera expresó lo desafiante que ha sido para ella esta situación, ya que ha perdido la movilidad del lado derecho de su cuerpo, lo que representa un severo obstáculo en su vida diaria y profesional.
En su desgarrador relato, Carmen compartió que el diagnóstico de esclerosis múltiple llegó en 2021 tras un brote que le hizo perder temporalmente la vista de un ojo, aunque logró recuperarse meses después. Sin embargo, este año ha tenido que lidiar con intensas situaciones que le han afectado no solo a nivel físico, sino también emocional. La escritora mencionó que ha sido víctima de hostigamiento, lo que ha incrementado su angustia mental, llevándola a una crisis que ha repercutido en su salud física. «Defenderme constantemente y exponerme a situaciones que no quería», expresó, dejando claro el impacto de esta adversidad en su vida.
Tuitera también hizo mención de la difícil situación con Natalia Casas-Cordero, fundadora del portal Maldita Farándula, a quien denunció por acoso tras la filtración de un video íntimo que involucra a ella y al futbolista Guillermo Maripán. La situación se agravó cuando Casas-Cordero comenzó a difundir información falsa sobre la familia de Carmen, vulnerando los derechos de su hija de apenas 10 años. Las consecuencias de este hostigamiento han dejado a Tuitera en un estado de vulnerabilidad, llevándola a hablar abiertamente sobre la importancia de reconocer los efectos del acoso en la salud mental.
La escritora, tras recibir atención médica, mencionó que su neuróloga le confirmó que está atravesando por un nuevo brote de esclerosis múltiple. «Lo estoy viviendo en mi lado derecho; no puedo caminar bien sin ayuda de mi bastón», comentó Carmen, evidenciando el dolor y la incomodidad que sufre en su brazo, pierna y cara. Este retroceso en su salud ha sido impactante, ya que antes tenía la enfermedad completamente controlada, pero la presión emocional y el acoso han contribuido a una situación delicada que temía podría llevarla a una hospitalización.
A pesar de las dificultades, Carmen Tuitera se muestra optimista y segura del apoyo que recibe de su equipo de salud y jurídico. Reconoce la tristeza que genera el ver a otros cruzar límites con su comportamiento. «Espero que este brote no tenga secuelas permanentes en mi pierna. Sé que soy fuerte, pero mi cuerpo me recuerda cuando debo frenar», reflexionó Carmen. Con ese espíritu resiliente, incluso está considerando decorar su bastón como símbolo de su lucha y fuerza, manteniendo la esperanza de que pronto no lo necesitará. Su comunidad de seguidores continúa brindándole apoyo, y ella, a su vez, se esfuerza por cuidar a su familia en estos tiempos difíciles.










