El pasado 14 de agosto fue un día sombrío para la comunidad artística chilena con la confirmación del fallecimiento de Marta Pinto, esposa de Juan Alcayaga, más conocido como Don Carter. Tras casi cuatro décadas de vida en común y unida en el amor y en el escenario, la pérdida de Marta dejó un profundo vacío en su vida. A pesar del dolor, la carrera de Don Carter continuó, aunque de manera diferente; el comediante debía presentarse junto a Iván Arenas en Viña del Mar, pero fue reemplazado por Álvaro Salas, quien se hizo cargo del espectáculo en un momento tan sensible.
En una entrevista emotiva con LUN, Don Carter compartió sus sentimientos y el impacto devastador que ha tenido la partida de su esposa en su vida diaria. «Es tremendamente difícil, fue todo tan intempestivo, pero no te imaginas la cantidad de cariño que he recibido», confesó. El querido humorista destacó el apoyo que ha sentido de parte del público chileno, que ha estado presente y le ha brindado consuelo en esos momentos de incertidumbre y tristeza. Aseguró que sus hijos y nietos están preocupados por él y que, a pesar de la pena, siente la necesidad de seguir adelante, recordando que la risa va de la mano con la tristeza.
Don Carter rememoró la última noche junto a Marta Pinto, un momento íntimo que quedó marcado en su memoria. «Nos quedábamos dormidos tomados de la mano… Desperté para darle su remedio y ahí me di cuenta de que no despertó», relató con la voz entrecortada. El humorista no ocultó que esa experiencia fue devastadora, pero que estuvo rodeado de su familia y amigos que le ofrecieron apoyo y compañía, lo que hizo el proceso un poco más llevadero. Agradeció sinceramente la ayuda que recibió, mencionando que solo sería incapaz de afrontar tal pérdida.
El proceso de duelo también ha llevado a Don Carter a experimentar noches solitarias que se hacen más difíciles sin su pareja a su lado. «Cuando llego al departamento, es más complicado. Pero como llego tarde de los shows, leo mucho y hago ho’oponopono, y eso me ha ayudado bastante», compartió. La presencia de sus dos gatas ha sido crucial, pues los animales parecen sentir la ausencia de Marta y han estado a su lado en estos momentos de soledad, buscando consuelo entre los recuerdos que habitan su hogar.
A pesar de la tristeza, Don Carter tiene claro que su carrera debe continuar. En medio del dolor, se ha prometido seguir actuando, sabiendo que su esposa querría verlo sobre los escenarios. «Siempre digo que el show debe continuar. Para mí es una necesidad importante porque me relajo mucho y lo paso bien en las funciones», concluyó el comediante. Su compromiso con el humor y la risa es una forma de honrar la memoria de Marta, quien fue su compañera y motivación a lo largo de su vida.










