Una vez más, la modelo cubana Lisandra Silva se encuentra en el ojo del huracán tras el lanzamiento de una controvertida venta a través de sus redes sociales, en la que promocionaba una colección de bikinis que, según se indicó, estaban presuntamente usados. Esta no es la primera vez que Lisandra genera controversia, ya que hace unos meses enfrentó críticas por ofrecer un coche infantil a un precio excesivo, lo que la llevó a eliminar la publicación de su cuenta de Instagram. En esta ocasión, la ex pareja de Raúl Peralta argumenta que su decisión de vender sus pertenencias surge de su intención de abandonar Chile pronto.
En su publicación, Lisandra Silva hizo un llamado a sus seguidores, diciendo: «¡Me voy del país y vendo todo! ¡MUY BARATO!». Además, ofreció una variedad de marcas como Nike, Balenciaga, Dolce & Gabbana y Adidas, con precios que oscilan entre 20, 30, 40 y 50 mil pesos. Sin embargo, esta oferta no tardó en recibir críticas, especialmente por algunos de los artículos que estaban catalogados como «nuevos», mientras que otros no especificaban su estado, desatando así la controversia sobre la condición real de los productos que estaba intentando vender.
Lisandra agregó un elemento adicional a su estrategia promocional al señalar que dicha venta se realiza con motivo del Black Friday, sugiriendo que era una oportunidad imperdible para los compradores. Sin embargo, esta estrategia comercial no convenció a muchos de sus seguidores, quienes rápidamente expresaron su descontento en los comentarios. Comentarios que oscilaban desde la duda sobre la compra de un traje de baño usado, comparándolo con ropa interior, hasta el asco de pensar en usar prendas que han tenido contacto corporal previo.
Las reacciones en redes sociales fueron contundentes. Mientras algunos usuarios señalaban lo innecesario de vender trajes de baño usados y lo inapropiado de la práctica, otros comparaban la situación con la venta de ropa íntima, lo que aumentó la polémica. Clasificaciones como «Los trajes de baño son ropa íntima, no deberían venderse» y otros comentarios críticos hicieron eco en las plataformas, impulsando un intenso debate sobre la ética detrás de la venta de prendas de este tipo.
Finalmente, después de recibir una avalancha de críticas, la publicación que anunciaba la venta fue eliminada de su cuenta de Instagram. A pesar de esto, la controversia se propagó rápidamente y continúa siendo un tema de conversación en las redes sociales. Hasta el momento, Lisandra Silva no se ha pronunciado sobre este escándalo, dejando a sus seguidores y críticos a la espera de su respuesta ante este aluvión de críticas acerca de su estrategia comercial.










