Tomas de Terreno Ilegales: Impacto y Consecuencias Inesperadas

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Un reciente análisis de la consultora Colliers revela el profundo daño que las tomas de terreno ilegales están causando en el mercado inmobiliario del país. Según Sergio Correa, Gerente Inmobiliario de Colliers, «una toma de terreno afecta de manera significativa el valor del suelo inmobiliario, tanto en el área ocupada como en los predios aledaños». Este impacto se debe a diversos factores, como la percepción de inseguridad que generan, la conflictividad social que conllevan y las restricciones para el desarrollo de proyectos inmobiliarios, lo que a su vez dificulta la obtención de permisos y desincentiva a los inversionistas. Las consecuencias de estas ocupaciones no solo se sienten a nivel económico, sino que también se traduce en un deterioro urbano visible debido a la acumulación de basura, la falta de servicios básicos y el incremento de la informalidad en la construcción.

Correa explica que el impacto de las tomas varía según la ubicación geográfica. En zonas céntricas, donde la demanda de propiedades y la conectividad son altas, la caída del valor del terreno suele ser más moderada. A pesar de este efecto, la percepción de riesgo jurídico y social reduce la plusvalía de estas áreas. Por otro lado, en las zonas periféricas, donde la consolidación urbana es baja, las tomas tienen un efecto mucho más pronunciado, reforzando la percepción de precariedad y aumentando la inseguridad en estas comunidades. Los estudios estiman que la reducción del valor en zonas periféricas puede oscilar entre un 20% y un 40%, mientras que en zonas céntricas este descenso se encuentra entre un 10% y un 25%, dependiendo de la magnitud y duración de la ocupación ilegítima.

Entre las tomas que más han impactado el mercado inmobiliario, Colliers resalta la megatoma de San Antonio en la Región de Valparaíso, que involucra a más de 3.900 familias y ha sido objeto de intensa cobertura mediática. Esta ocupación ha afectado terrenos con alto potencial habitacional y logístico, deteniendo proyectos planeados en la zona. Asimismo, las tomas en Cerrillos y Maipú, pertenecientes a la Región Metropolitana, han tomado antiguos terrenos industriales y áreas consideradas para la expansión urbana, lo que ha culminado en un estancamiento de diversas iniciativas inmobiliarias. No se puede olvidar la situación en el norte del país, donde la larga usurpación en Calama ha dificultado el desarrollo de terrenos clave para el comercio, mientras que en la Araucanía, las ocupaciones en Padre Las Casas y Ercilla han generado conflictos territoriales que involucran tanto suelos agrícolas como urbanos.

En un contexto de creciente inquietud por estas situaciones, Correa propone que la autoridad actúe mediante políticas claras de restitución y prevención, facilitando los desalojos en casos de usurpación conforme a la ley y sus recientes reformas. También destaca la importancia de fortalecer programas habitacionales específicos que aborden la presión social que origina las tomas. Desde el ámbito privado, sugiere medidas como cercar terrenos, señalizar claramente la propiedad privada, implementar vigilancia y sistemas de seguridad, así como mantener la documentación del terreno actualizada y hacer denuncias de manera oportuna. La gestión proactiva, que implica acuerdos con municipalidades para el uso temporal de los terrenos en actividades productivas o recreativas, se presenta como una estrategia efectiva para evitar el abandono.

Finalmente, se plantea que la implementación de medidas de mitigación ambiental y urbana puede ser crucial en la lucha contra el deterioro de estos espacios. Acciones como la limpieza de áreas ocupadas, el control de residuos y la realización de obras menores son fundamentales para revertir el impacto de las tomas ilegales en el entorno. Estas medidas no solo abordan la problemática inmediata, sino que también buscan recuperar la confianza de los inversionistas en el mercado inmobiliario, ayudando a restablecer el orden y la seguridad en las áreas afectadas. En un país donde la seguridad en la inversión es vital, encontrar soluciones efectivas frente a las tomas de terreno se vuelve una tarea prioritaria para las autoridades y los sectores involucrados.