El regreso a la pantalla del humorista Dino Gordillo no pasó desapercibido. La noche de este lunes, en el marco del Festival de la Comedia de Chilevisión, evento que se posiciona como competidor directo del famoso Festival de Viña del Mar, el comediante volvió a estar frente a las cámaras en medio de una controversia que ha sacudido la esfera pública. La presentación fue vista con gran expectación, ya que se produjo tras la denuncia de un comportamiento inapropiado contra una menor de edad, un tema que ha generado un fuerte debate en la sociedad.
La denuncia formal en contra de Gordillo alega que el humorista besó a una menor de edad, lo que llevó al artista a emitir un comunicado en el que desmintió categóricamente las acusaciones, defendiendo su inocencia y rechazando cualquier conducta inapropiada. Este escándalo ha tenido un impacto inmediato en su carrera, resultando en la cancelación de varios eventos y poniendo en entredicho su futuro en la televisión. Sin embargo, el comediante optó por retomar su carrera a través de una performance que estuvo marcada por el humor negro, una decisión que despertó tanto el interés de sus seguidores como la indignación de sus detractores.
Durante su presentación, Gordillo abrió con una frase que provocó polémica: «la gente está media delicada, no puedes contar chistes de muertos porque va a venir la federación de cadáveres… alegan por todo». A lo largo de su rutina, abordó diversos temas, que iban desde la política hasta la experiencia colectiva vivida durante la pandemia. Sin embargo, uno de los momentos más controversiales ocurrió cuando hizo un chiste relacionado con el acoso sexual en el ámbito laboral, lo que generó un ambiente tenso en el estudio y desató una ola de críticas en redes sociales.
Las reacciones en plataformas como Twitter y Facebook no se hicieron esperar, dando lugar a un fervoroso debate sobre la idoneidad del humor de Gordillo en este contexto. Comentarios como «Se pasó #dinogordillo para ser grosero y tratar mal a las mujeres» y «Demasiado ordinario y misógino, lo cambié» son solo algunos ejemplos de la desaprobación que muchos usuarios expresaron tras su actuación. Este regreso a la televisión, más que apaciguar la controversia que lo rodea, ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión en el humor y las responsabilidades que tienen los comediantes frente a temas tan sensibles como el acoso.
A pesar de la controversia, algunos defensores de Gordillo han salido a manifestar su apoyo al artista, incluyendo a figuras del medio. Pablo Herrera, por ejemplo, defendió al comediante afirmando que «probablemente hay una intención política» detrás de la denuncia. No obstante, el retorno del humorista a la pantalla ha puesto de relieve la división de opiniones en la audiencia, dejando claro que el camino de Gordillo en el mundo del espectáculo será complicado y estará marcado por la confrontación con las críticas que se presentan, no solo por sus antiguos chistes, sino también por las serias acusaciones que enfrenta.










