La presidenta del gremio de pescadores industriales de Biobío, Macarena Cepeda Godoy, ha hecho un llamado urgente sobre el estado crítico de la pesca de jibia tras la implementación de la Ley 21.134. Desde su entrada en vigor, la evaluación sobre la actividad industrial ha sido calificada de «desastrosa», señalando que existen capacidades instaladas que podrían revitalizar la pesca industrial en la región. Cepeda subrayó la importancia de combinar los esfuerzos de la pesca artesanal con los de la industria para garantizar un suministro constante a las plantas de proceso y, a su vez, consolidar a Chile como una potencia pesquera en el ámbito internacional.
Las críticas al manejo del recurso jibia aumentan tras la reciente denuncia de la ONG Environmental Justice Foundation, que alertó sobre la sobreexplotación en aguas internacionales. En respuesta, Cepeda destacó la necesidad de que Chile aproveche sus recursos naturales de manera sostenible y evite que flotas extranjeras, operando sin regulación cerca de la Zona Económica Exclusiva, se adueñen de la riqueza que podría beneficiar a localidades como Lota, Coronel y Talcahuano.
Un informe de la Environmental Justice Foundation indicó que la captura excesiva por parte de más de 500 buques chinos en la zona ha puesto a la jibia, un recurso clave para Chile, en una situación crítica. La presidenta del gremio de pescadores industriales reveló que en el año 2025 se dejaron de capturar alrededor de 100.000 toneladas de jibia, una tendencia alarmante que ha resultado en la acumulación de cerca de 800.000 toneladas no procesadas desde 2019, debilitando así la posición de Chile como uno de los líderes mundiales en producción de este molusco.
Cepeda Dios también mencionó las consecuencias socioeconómicas de la Ley 21.134, que excluyó a la pesca industrial de la jibia y provocó el cierre de cuatro plantas procesadoras en la región, dejando a aproximadamente 1.700 personas sin empleo. Calificó esta legislación como «la peor política pública en materia pesquera en la historia de Chile», argumentando que ha contribuido a la pobreza y al desempleo en una región que ya enfrenta serias dificultades económicas.
En vista de la grave situación, la presidenta del gremio ha propuesto la apertura limitada de la pesca de jibia para la flota industrial, sugiriendo que esta medida podría reactivar los procesos productivos y generar empleo. «Es imperativo que el país no deje recursos estratégicos sin aprovechar», enfatizó, añadiendo que la recuperación de la industria pesquera no solo beneficiaría a la región, sino que también protegería la riqueza del mar chileno, que actualmente es vulnerable ante la competencia extranjera.










