En el último episodio del programa «Hay que decirlo» de Canal 13, Gisella Gallardo tomó la valiente decisión de abordar y desmentir un rumor que ha circulado durante tiempo sobre su relación con el exfutbolista Mauricio Pinilla. El contexto del regreso de Gallardo al programa estuvo marcado por la controversia generada a raíz de su vinculación con una disputa mediática que la enfrentó a Pamela Díaz, quien había cuestionado su serie de acontecimientos relacionados con su hija y el romance a espaldas de otros. A pesar de las tensiones que surgieron en pantalla, ambas panelistas hicieron un esfuerzo por dialogar y mantener la programación sin desviarse demasiado del formato habitual.
La polémica llega en un momento delicado para la pareja, que ha enfrentado múltiples adversidades en su vida personal. Durante el programa, Gallardo se refirió específicamente a la acusación de haber colocado un GPS en las zapatillas de Pinilla, una afirmación que, según ella, es completamente falsa. Afirmando con humor, mencionó: «¡Jamás lo hice! Además, ¿qué voy a saber yo de qué zapatilla va a usar?», lo cual refleja no solo su desdén por el rumor sino también la carga emocional que ha significado para su relación.
El rumor que atormenta a Gisella y Mauricio se origina en un episodio de 2022 que involucró una controversia de ciberacoso. En esa ocasión, su examiga Roberta Melo dos Santos provocó un enredo de acusaciones que no solo tensaron la relación entre la pareja, sino que también alimentaron tensiones externas y malentendidos. Melo sugirió insidiosamente que Gallardo engañaba a Pinilla, lo que generó un clima de desconfianza entre ellos. Esta situación ha sido un punto de inflexión en su matrimonio, ya que la pareja ha tenido que trabajar para superar las desavenencias provocadas por estos rumores.
Luego de una separación que duró varios años, Gallardo y Pinilla retomaron su relación amorosa en el verano pasado. A pesar de los desafíos que han enfrentado, incluyendo problemas financieros que llevaron al exfutbolista a la quiebra y un diagnóstico de cáncer de piel, la pareja ha luchado por preservar su unión. El espectáculo del desamor es complejo y, en su caso, más aún dado que comparten tres hijos, lo que añade un nivel adicional de responsabilidad y preocupación en su recuperación como pareja.
La panelista destacó la importancia de la comunicación en su relación, enfatizando que no necesita recurrir a medidas extremas como la supuesta colocación de un dispositivo de rastreo para mantenerse informada. La fortaleza de su vínculo, asegura, radica en la confianza y la transparencia que ambos han cultivado, permitiendo que la información fluya sin necesidad de artimañas. La aclaración de Gallardo en «Hay que decirlo» no solo sirve para desmentir rumores maliciosos, sino que también refleja su deseo de luchar por su familia y su relación con Pinilla al margen del escándalo mediático.










