El nombre de Camila Andrade ha vuelto a acaparar la atención mediática tras la aparición de su expareja, el locutor Francisco Kaminski, en la investigación policial conocida como «Operación Rey David». Esta operación de la Policía de Investigaciones involucró a Kaminski como un posible implicado en una red de lavado de activos relacionados con una automotora, lo que ha reavivado el interés por la ex Miss Chile y las implicaciones que podría tener su relación en el contexto del caso. Aunque su relación terminó a mediados del año pasado, el escándalo ha logrado nuevamente que Andrade se halla en el centro de la discusión pública, aunque en esta ocasión de forma indirecta.
Las primeras informaciones sobre la investigación sugieren que Kaminski actuaba como un «brazo operativo» en un esquema delictivo que involucra al propietario de una automotora, David Israel, apodado el «Rey David». La relación de Kaminski con Israel es estrecha, lo que ha levantado sospechas sobre su rol en esta red criminal. En un informe policial, se reveló que el ex locutor habría estado involucrado en el intento de vender un vehículo Audi perteneciente a Andrade, el cual estaba marcado como recuperado por robo, lo que complicó su comercialización.
La periodista Cecilia Gutiérrez, en su programa «Hay que decirlo», presentó detalles inquietantes de un chat entre Kaminski y el presunto líder de la organización criminal. En la conversación, Kaminski refiere que tiene problemas para vender el Audi de Andrade y solicita a Israel su ayuda para realizar la venta, fijando un precio de $22 millones por el vehículo. Estas informaciones iluminan una faceta más oscura de la vida de Andrade, ya que, aunque se esperaba que su imagen se mantuviera alejada de problemas legales, ahora su nombre está atado a un caso de gran notoriedad por su vinculación con el locutor.
Sin embargo, en medio de la controversia, también se hace eco la defensa que Andrade presentó en julio de 2025, cuando negó que el vehículo hubiera sido un regalo de Kaminski financiado con dinero ilícito. Andrade refutó las afirmaciones del periodista Sergio Rojas, asegurando que su Audi se adquirió a través de un crédito legítimo con una empresa reconocida. «Es falso de falsedad absoluta», declaró en ese entonces, mostrando su disposición a despejar cualquier confusión que pudiera perjudicar su reputación.
A medida que la «Operación Rey David» continúa desarrollándose y la investigación avanza, tanto Andrade como Kaminski han mantenido un perfil bajo, sin ofrecer nuevos comentarios sobre el asunto. Sin embargo, las revelaciones siguen generando un intensa cobertura mediática, poniendo una vez más a Camila Andrade en el punto de mira, aunque persista su intento por desvincularse de los eventuales delitos de su ex pareja. La situación actual plantea interrogantes sobre cómo la exposición pública afectará a la modelo y su trayectoria profesional en el mundo del espectáculo.









