Sammis Reyes ha vuelto a ser tema de conversación tras su reciente intervención en el programa ‘Socios a la parrilla’ de Canal 13, donde abordó sin tapujos las controversias que lo han rodeado en los últimos meses. Durante el programa, el deportista tuvo la oportunidad de sincerarse frente a los conductores Francisco Saavedra y Jorge Zabaleta, así como ante la invitada Emilia Dides. En un ambiente de camaradería, Saavedra no dudó en señalarle a Reyes la necesidad de enmendar su enfoque mediático frente a las críticas, aconsejándole que considerara el impacto de sus declaraciones públicas.
El animador Francisco Saavedra se lanzó de lleno a la conversación, abordando directamente la serie de polémicas que ha envuelto a Reyes en el último tiempo. «Te voy a decir algo, con mucho cariño, déjate de contar tus cosas, por favor, guárdatelas», expresó Saavedra, quien notó que la exposición mediática del exjugador de la NFL ha sido intensa. Por su parte, Jorge Zabaleta cuestionó la reacción del deportista ante las críticas, preguntándole si su forma de enfrentar los ataques mediáticos era consecuencia de su propia personalidad, lo cual provocó una respuesta franca de Reyes.
Lejos de aceptar el consejo sin más, Sammis Reyes defendió su derecho a compartir públicamente sus pensamientos y aspiraciones. «Estoy en desacuerdo con la idea de que deba ocultar mis cosas», sostuvo, enfatizando que la cultura en su país a menudo tiende a desincentivar a quienes se atreven a expresar sus sueños. Reyes subrayó que en Chile, quienes intentan superarse y luchar por sus metas enfrentan un panorama complicado donde son más criticados que apoyados, lo que afecta la mentalidad de crecimiento personal y colectivo.
En una reflexión más profunda, Reyes afirmó que el verdadero problema en Chile radica en la falta de apoyo hacia aquellos que buscan mejorar y alcanzar sus metas. «Es mediocridad», asentó, aludiendo a un techo mental que afecta la percepción del éxito y las posibilidades de logro en el país. En este sentido, el deportista se mostró decidido a desafiar esa limitación cultural, insistiendo en que cada día trabaja para romper esas barreras mentales que impiden el progreso personal y social.
Además, Reyes admitió que, en su afán de proteger a sus seres queridos, ha reaccionado de manera impulsiva, lo que lo ha llevado a situaciones complicadas. «Culpable de proteger a mi familia, culpable de proteger a mi mujer, culpable de querer ser un gran padre para mi hija», se auto-recriminó. Para él, el honor es un valor crucial que, según su visión, ha perdido relevancia en la sociedad chilena contemporánea, enfatizando que la verdadera motivación debe ser el apoyo y el fomento al crecimiento individual, más que la crítica hacia los que se atreven a soñar.










