La reciente controversia en el reality de Mega «¿Volverías con tu ex? 2» ha alcanzado niveles significativos tras la viralización de una conversación entre los participantes Raimundo Cerda y Carlos «Kaoto» Águila. Durante esta charla, Kaoto realizó declaraciones altamente cuestionables sobre su expareja Estefanía Marquis, lo que provocó una ola de críticas en redes sociales y en diversos programas de espectáculos. Los seguidores del programa ahora se encuentran divididos, con muchos pidiendo la expulsión de estos concursantes debido a la naturaleza de sus comentarios, que muchos consideran inapropiados y ofensivos.
En la conversación en cuestión, «Kaoto» trazó un plan para una fiesta dentro de la casa del reality, destacando su intención de consumir alcohol en exceso y luego hacer insinuaciones sobre Estefanía. «Este va a ser el plan, cuando sea la fiesta voy a hacer unos shots urgente, a la cabeza, que te fluya en la sangre; una vez que la sangre esté fluyendo, atacamos. Me voy a comer a la Estefi antes,» fueron algunas de sus palabras con las que desató la controversia. Tal comportamiento ha suscitado serias preocupaciones sobre el ambiente que se fomenta en el programa y sobre cómo se trata a las mujeres dentro de estos espacios.
El tema fue tratado en el programa «Zona de Estrellas», donde el periodista Hugo Valencia no dudó en expresar su indignación. Exigió a Mega retirar a Cerda y Águila del reality, comparando la situación con la expulsión del concursante Rubén Gutiérrez en «Gran Hermano Chile» tras denuncias de abuso. Valencia enfatizó que, si bien puede que el canal decida borrar el capítulo o eliminar a los involucrados, la opinión pública ya se ha hecho una idea de lo ocurrido, lo que complica la imagen del programa ante los televidentes.
La panelista Claudia Schmidt también aportó a la discusión, sugiriendo que las consecuencias del comportamiento de los participantes deberían ir más allá de lo mediático, incluyendo posibles sanciones económicas. Con esta declaración, se abre un debate sobre la responsabilidad que deben tener los canales de televisión en la promoción de un lenguaje y comportamiento respetuosos, especialmente en un entorno donde la visibilidad mediática puede influir en las actitudes sociales sobre el respeto hacia las mujeres.
Finalmente, el tono de discusión sobre la polémica se intensificó, cuando Hugo Valencia sentenció su posición afirmando: «Como televidente, no quiero ver más a dos depredadores sexuales en un reality show». Esta declaración resuena con fuerza en un país donde las denuncias de violencia y abuso de género son temas de creciente atención, y plantea un llamado de alerta a los productores de televisión sobre el tipo de contenido que deciden emitir y cómo ello impacta la percepción pública sobre la violencia en la sociedad.










