Autocrítica Gabriel Boric: Reflexiones sobre el Futuro de la Izquierda Chilena

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La reciente exposición del libro «La Resaca» del sociólogo Eugenio Tironi proporcionó un espacio de autocrítica y reflexión para el exmandatario Gabriel Boric Font. Durante este evento, Boric abordó las falencias en su gestión presidencial, así como los desafíos que actualmente enfrenta la izquierda chilena. En particular, el exmandatario hizo énfasis en cómo su Gobierno interpretó el cambio de ciclo político en Chile. Reconoció que, al asumir el poder, ya existían señales de preocupación social, como el desgaste de la Convención Constitucional, el aumento de la inseguridad, la presión económica y la ciudadanía envuelta en la incertidumbre tras el estallido social y la pandemia. Sin embargo, confesó que su administración no ponderó adecuadamente estas señales alarmantes, indicando una falencia en la lectura de la situación del país.

Uno de los puntos más relevantes de la autocrítica de Boric se centró en los retiros de fondos previsionales, que calificó como «un gran error». Dijo que, aunque durante su período en la oposición se aprobaron estas medidas, la izquierda no puede caer en las mismas prácticas que criticó en el gobierno de Sebastián Piñera. A su parecer, estas decisiones mal fundamentadas han traído consigo consecuencias nocivas para la estabilidad financiera y el futuro de los chilenos, y es un llamado a repensar cómo se proyectan y manejan esas políticas desde la izquierda.

En relación con la seguridad, Boric reconoció avances en la implementación de políticas relevantes, pero no dejó de señalar una debilidad fundamental: la falta de credibilidad del progresismo en este ámbito. Sostuvo que la seguridad debe ser vista como un derecho esencial y subrayó la importancia de que el Estado haga uso legítimo de la fuerza para garantizar este derecho. «No fuimos creíbles en este aspecto», afirmó Boric, enfatizando que defender la seguridad como un pilar de respeto a otros derechos es una tarea ineludible para la izquierda en su conjunto.

La autocrítica de Boric también se extendió al diseño inicial de su gabinete. Reconoció que, si pudiera retroceder en el tiempo, conformaría su equipo con un mayor equilibrio en cuanto a la experiencia y el manejo del Estado en vez de basarse únicamente en la distribución partidista. Este reconocimiento sugiere una necesidad de fortalecer la capacidad de gestión y dirección en las políticas públicas, entendiendo que un equipo diverso y con experiencia puede ayudar a la cohesión de ideas y a una mejor respuesta frente a los desafíos del país.

Carlos Montes, exministro de Vivienda, valoró el ejercicio de reflexión realizado por Boric, señalando que la izquierda está atravesando una crisis que requiere una revisión profunda de su relación con la sociedad. Montes subrayó la importancia de no apresurarse a definir liderazgos opositores, sino más bien de rearticular los grandes temas e ideas que pueden dar forma a un nuevo proyecto de país. «Hoy reflexionar es fundamental para la izquierda», concluyó Montes, indicando que de estas conversaciones pueden surgir propuestas valiosas para el futuro político de Chile.