La periodista y animadora Ivette Vergara volvió a ser el centro de atención este martes, al enfrentar a los medios de comunicación tras la controversia que se desató luego de su detención por conducir a 161 km/h en la Costanera Norte. Vergara llegó al Juzgado de Policía Local de Pudahuel, acompañada de su esposo, Fernando Solabarrieta, para resolver una multa anterior por exceso de velocidad. Esta aparición se produjo pocas horas después de que sus comentarios tras la detención generaran una ola de reacciones tanto en redes sociales como en medios tradicionales. En esta ocasión, la comunicadora adoptó un tono más conciliador y se mostró dispuesta a asumir la responsabilidad de sus acciones.
En una entrevista con el matinal «Tu Día» de Canal 13, Ivette Vergara reflexionó sobre la difícil experiencia que vivió tras su detención. «Ha sido difícil, porque nadie se espera estar en un calabozo y que te saquen esposada. Cometí un error y me hago cargo de eso,» declaró. La periodista destacó la importancia de reconocer una falta y subrayó las consecuencias que ello conlleva, especialmente tras la implementación de nueva legislación que endurece las sanciones por conducción temeraria. Su sinceridad en el relato ha resonado con muchos, quienes la ven como un ejemplo a seguir al aceptar sus errores.
Vergara también utilizó la ocasión para advertir a sus seguidores sobre las implicancias de las nuevas normativas de tránsito. «Cualquier ciudadano está expuesto a esto y, por otro lado, digo que me tocó a mí. Es importante que la gente sepa y se entere de lo que puede ocurrir,» afirmó. La periodista enfatizó que todos los conductores deben ser responsables al volante, ya que las consecuencias pueden ser severas, no solo para ellos, sino también para otros usuarios de la vía. Este llamado a la ciudadanía ha sido visto como un intento de mejorar la conciencia en torno a la seguridad vial tras su reciente escándalo.
La visita de Ivette Vergara al Juzgado no solo estuvo ligada a su reciente detención, sino que también traía consigo una infracción anterior. A principios de mes, había sido multada por sobrepasar el límite de velocidad en una zona donde se permite solo 30 km/h. Este contexto añade una dimensión más a la situación, evidenciando que su conducta al volante no es aislada, sino parte de un patrón que ha generado preocupación. La articulación de estos eventos ha llevado a muchos a cuestionar la conducta de figuras públicas y su responsabilidad, especialmente en cuestiones de seguridad.
En contraste con su reacción inicial, en la que mostró descontento con los medios y se defendió de las acusaciones, Ivette Vergara ha cambiado su narrativa al presentarse como alguien que ha aprendido de su experiencia. Reconoce que la potencia de su vehículo pudo haber influenciado en su percepción de la velocidad y que, a veces, en las autopistas se pierde la noción del límite. «Uno pierde las proporciones, y yo lo acepto, fue un error,» concluyó. Este giro en su comunicación ha sido aclamado por algunos, quienes valoran su disposición a dar un paso atrás y reflexionar sobre sus acciones, así como su compromiso a enfrentar las consecuencias legales que se desprenden de su conducta.










