Una situación inesperada ha generado incertidumbre en torno al arresto domiciliario total de Camilo Huerta, quien es investigado en el marco de la «Operación Imperio Ámsterdam». El incidente comenzó cuando funcionarios de Carabineros se dirigieron al domicilio que Huerta había informado, con el objetivo de verificar el cumplimiento de la medida cautelar impuesta. Sin embargo, al llegar al lugar, los carabineros se encontraron con la sorpresa de que en esa dirección operaba un local OXXO, lo que levantó sospechas sobre un posible incumplimiento de la orden judicial.
El descubrimiento del OXXO en lugar del domicilio que correspondería a Huerta llevó a los carabineros a solicitar una confirmación al tribunal competente. La fiscalización realizada no solo evidenció la confusión respecto a la dirección sino que también planteó dudas sobre si el imputado estaba cumpliendo con las condiciones de su arresto domiciliario total. Este hecho generó un ambiente de atención mediática, dado el contexto delicado relacionado con las acusaciones en su contra.
En respuesta a la situación, la jueza Mariana Leyton solicitó revisar el registro de audio de la audiencia llevada a cabo el 18 de agosto, con el propósito de esclarecer el domicilio que Huerta había proporcionado oficialmente. Tras la revisión, se determinó que la dirección indicada por el acusado era efectivamente una calle en Estación Central, lo cual contrastaba con el inmueble de Ñuñoa que había sido verificado por Carabineros. Esta aclaración fue crucial para despejar las dudas sobre el cumplimiento de la medida cautelar.
El juez Nicolás Flores fue el encargado de rectificar los antecedentes, reafirmando que la medida cautelar de arresto domiciliario debe cumplirse en la dirección confirmada en Estación Central. Esta decisión no solo clarificó el malentendido, sino que también reafirmó la importancia de que el personal judicial y policial mantengan una comunicación efectiva para el monitoreo de medidas cautelares. Además, se ordenó que la información pertinente fuera enviada a la 21° Comisaría de Carabineros de Estación Central para que realicen los controles necesarios en la nueva dirección.
Este episodio es un recordatorio de la complejidad de los procedimientos legales y la necesidad de mantener la claridad en la información de los domicilios de los imputados. A medida que la investigación avanza, la situación de Camilo Huerta y las implicaciones de la «Operación Imperio Ámsterdam» seguirán siendo objeto de seguimiento exhaustivo por parte de las autoridades y los medios de comunicación, mientras se espera que se cumplan las medidas legales establecidas de manera efectiva.










