Este domingo, el programa «Fiebre de Canto» vivió un giro inesperado en su jornada de eliminación, sorprendiendo tanto al jurado como a la audiencia. Bajo la conducción de Diana Bolocco, el episodio dejó a Fanny Cuevas, Juan Pedro Verdier, Alessia Traverso y Etienne Bobenrieth en la temida zona de riesgo, mientras que María José Quiroz fue salvada por el público. La situación se tornó más intrigante cuando se conocieron los resultados finales, que contradecían las expectativas del jurado de Chilevisión.
Después de las evaluaciones iniciales, el jurado tomó la decisión de eliminar a Fanny Cuevas, algo que fue comunicado por Luis Jara. Sin embargo, la dinámica del programa cambió drásticamente en el momento en que Juan Pedro Verdier anunció su sorpresiva decisión de retirarse de la competencia. Verdier, esposo de Karen Paola, reveló que su elección estaba relacionada con su salud y que ya había contemplado previamente dar un paso al costado. «Tomé la decisión, hace bastante rato, de tomar un paso al costado… y me gustaría cederle mi puesto a Fanny», mencionó con sinceridad.
El emotivo discurso de Verdier no solo sorprendió a los presentes, sino que también puso de relieve las dificultades que enfrenta al exponerse públicamente. «Me ha afectado un poco la salud. No es una excusa, pero la neurodivergencia a veces hace que sea difícil exponerse a situaciones públicas», aclaró el participante. Su valentía al compartir estas experiencias resonó con muchos seguidores que aplaudieron su decisión y la apertura sobre su condición.
Finalmente, tras la salida de Verdier, Fanny Cuevas se encontró aún dentro de la competencia, aunque no sin sus reservas. En su característico estilo directo, Cuevas no ocultó su falta de entusiasmo por continuar en el programa y lanzó la inesperada frase: «No quiero seguir, quiero irme al ’13’,» aludiendo al próximo regreso de su antiguo programa «Locos por el baile» a Canal 13. Esta declaración, llena de ironía, dejó entrever que sus sentimientos sobre el concurso son más bien ambivalentes.
La jornada fue un reflejo de las emociones complejas que se viven dentro de la competencia, donde las decisiones y las revelaciones personales pueden influir en el curso de los eventos. Con Verdier fuera del juego y Cuevas deseando una salida, «Fiebre de Canto» continúa su camino marcado por la incertidumbre y la tensión. La audiencia, expectante, aguarda el próximo capítulo, ansiosa por ver cómo se desarrollarán las dinámicas entre los participantes restantes.










