La llegada de la primavera trae consigo un cambio en las temperaturas y la necesidad de ajustar los hábitos en el hogar para evitar un alto consumo eléctrico. Alejandro Tello, jefe de las carreras de Electricidad de Santo Tomás San Joaquín, destaca que muchos hogares aún mantienen prácticas de invierno que pueden resultar costosas. Por ejemplo, el uso constante del calefactor, el calientacamas durante toda la noche y la secadora dejan un impacto notable en la cuenta de electricidad. Tello recomienda revisar estos hábitos y reducir el uso de dichos aparatos para optimizar el gasto energético, sugiriendo su utilización solo cuando realmente sea necesario, a fin de no enfrentar sorpresas desagradables a fin de mes.
Con la llegada del calor, también se hace crucial preparar los equipos de aire acondicionado. Antes de que su uso se vuelva frecuente, es recomendable limpiar los filtros y asegurarse de que las entradas y salidas de aire estén despejadas. Un filtro sucio no solo reduce el flujo de aire, sino que también hace que el equipo trabaje más, aumentando el consumo. Asimismo, aprovechar la ventilación natural durante las horas más frescas y evitar que la luz solar directa ingrese al hogar puede ser decisivo en la eficiencia del aire acondicionado, puesto que mantener las puertas y ventanas cerradas evitará la pérdida de la climatización.
Hay cuatro claves fundamentales para reducir el consumo eléctrico en primavera: primero, revisar los hábitos de invierno y usar el calefactor, calientacamas y secadora solo cuando sea indispensable. En segundo lugar, limpiar los filtros del aire acondicionado antes de comenzar su uso intenso. La tercera clave consiste en medir el consumo no solo por potencia en watts, sino también considerando el tiempo de uso. Finalmente, desconectar completamente los equipos en modo de espera mediante distribuidores certificados ante la SEC podrá contribuir significativamente a reducir el consumo innecesario.
Es importante aclarar que la potencia de un aparato no lo dice todo en cuanto al gasto energético. Los dispositivos que generan calor, como secadoras, termos eléctricos y planchas, tienden a registrar un alto consumo, pero el factor tiempo juega un papel crucial. Un calefactor de alta potencia utilizado durante un corto período puede resultar menos costoso que uno de menor potencia que trabaja durante horas. Según Tello, estimar correctamente el uso puede ayudar a los usuarios a comprender mejor su consumo y, por ende, a gestionar de manera más efectiva su gasto energético.
Finalmente, Tello enfatiza la importancia de observar cómo se utiliza la energía en casa para hacer cambios significativos. Entre sus recomendaciones se encuentran apagar los dispositivos que no están en uso, aprovechar la luz natural y optar por electrodomésticos eficientes. Estas acciones, aunque simples, pueden tener un gran impacto en la reducción del consumo de electricidad, contribuyendo al ahorro energético sin comprometer el confort en el hogar. En un contexto donde cada peso cuenta, es esencial adoptar una conciencia energética que favorezca tanto la economía hogareña como el medio ambiente.










