La controversia entre Coté López y Gala Caldirola ha entrado en una nueva fase tras la reciente entrevista que López ofreció a Fran García-Huidobro en «Primer Plano» de Chilevisión. En esta conversación, la empresaria abordó de manera directa las tensiones que surgieron durante un viaje a Catar, donde se susurró sobre un supuesto ingreso de drogas al país, lo que ha vuelto a poner el foco mediático sobre esta situación. López fue contundente al desmentir tales acusaciones, explicando que el objeto en cuestión que llevó a la pareja era un afrodisíaco y no ningún tipo de sustancia ilegal, como se había insinuado.
Durante la conversación, López compartió detalles del momento que generó el conflicto. Aseguró que, mientras se encontraba en su departamento, decidió hacer un «regalo especial» a Caldirola y su pareja, Luis Jiménez, con la intención de fomentar una noche romántica. Cuando les entregó el afrodisíaco, Gala mostró reticencias y temor por la naturaleza del objeto. Esta confusión desencadenó una serie de malentendidos que culminaron en acusaciones serias, llevándola a defender su posición frente a las alarmas que se habían encendido en torno a su integridad durante el viaje a Catar.
Además, Coté López reveló que la situación se tornó más tensa cuando Luis Jiménez se acercó a ella con acusaciones de haber llevado drogas. En un tono directo, López le preguntó a Jiménez de dónde había sacado tal idea y, tras buscar aclaraciones, decidió enviar un mensaje a Gala para discutir el asunto. La empresaria remarcó que fue un momento difícil que dejó claro que la comunicación entre ellos estaba visiblemente fracturada, enfatizando la incomprensión que predominaba entre las partes involucradas en esta controversia.
El clímax de la entrevista se dio cuando Coté López admitió que había amenazado a Gala Caldirola, aunque se defendió al afirmar que no fue una extorsión. López explicó que su advertencia se basaba en la posibilidad de abrir el paraguas legal en caso de que Gala decidiera hablar públicamente sobre el episodio, recordándole que ella misma podría verse afectada por ciertas acciones que podrían poner en riesgo su situación familiar. Esta revelación dejó entrever la complejidad de las relaciones humanas que se mueven entre la intimidad y las tensiones propias de la vida pública.
Finalmente, Coté López buscó cerrar el capítulo de especulaciones sobre su viaje a Catar, aclarando que el único «acto ilegal» en cuestión no tenía relación con drogas sino con la confusión generada en torno al afrodisíaco. Su relato ha encontrado eco en diversas plataformas, mostrando que esta controversia continúa atrayendo la atención del público y la prensa, ansiosa por desentrañar la trama de un conflicto que mezcla relaciones personales, malentendidos y la presión del ojo público.










