El ambicioso proyecto de danza contemporánea titulado “Variaciones Sobre el Estar: Fragmentos de presencia para la escena” ha dedicado intensos meses a su proceso creativo, convirtiéndose en un referente dentro de la investigación artística sobre el estado de presencia. Esta iniciativa, liderada por la Agrupación Cultural “Danza LA Independiente”, busca explorar la conexión entre cuerpo, tiempo y existencia en un contexto natural y social. Dirigido e interpretado por la artista Rocío Celeste, el proyecto cuenta con el respaldo del Fondo de las Artes Escénicas, Línea Creación y/o producción de Montajes Escénicos, Modalidad Danza, Convocatoria 2026, lo que subraya la importancia y la legitimidad de esta propuesta innovadora.
Rocío Celeste, en su papel de directora e intérprete principal, describe el impacto del proceso en la ejecución escénica como una experiencia de profunda conexión con el presente. La artista comparte: “Es como si pudiéramos apartarnos del mundo y entrar en un nuevo ritmo, y realmente se logra como esa conexión con el ahora.” Este enfoque reflexivo, que contrasta con la acelerada vida moderna, destaca el desafío interno que enfrenta el equipo, que ha logrado, a través de un trabajo colaborativo, desarrollar una visión única sobre cómo habitar el espacio escénico de manera consciente.
La metodología empleada en este proyecto se basa en los principios de la permacultura, promoviendo el respeto por los ciclos naturales y una serie de prácticas regenerativas. Esta filosofía se ha integrado de forma orgánica en el desarrollo de la obra, permitiendo que distintos profesionales aporten sus perspectivas y enriquezcan el proceso creativo. Colaboradores como Jacob Ortiz, biólogo que aporta una mirada científica, y Raúl Lagos, bailarín que complementa la acción en el espacio, forman parte de este entramado colaborativo que resalta la interconexión entre danza y ciencia.
Además, Estibaliz Solís, encargada de la teoría y dramaturgia, y Constanza Schmidlin, que trabaja con materiales vivos, junto a Sergio Cofre, responsable del diseño integral, contribuyen a la creación de una experiencia artística que no se limita a un espectáculo visual. Según Celeste, el proyecto se está convirtiendo en un modelo de co-creación sustentable que vincula la permacultura con las artes escénicas, promoviendo valores de cuidado ambiental, lentitud consciente y conexión profunda con el entorno.
“Variaciones nos ha llevado a sumergirnos en la noción del ahora”, comenta Celeste, enfatizando la relevancia de cada detalle en este proceso colaborativo. Este diálogo entre ciencia, teoría y cuerpo transforma el trabajo escénico en un ejercicio auténtico de creatividad social y conciencia ecológica. La obra no solo busca cautivar al espectador, sino también establecer un precedente sobre cómo los procesos culturales pueden reflejar una mejor relación con el medio ambiente, fomentando un arte que nace no solo de la inspiración, sino también del respeto y cuidado hacia el entorno que habitamos.









