La psicóloga clínica Francisca Barriga Zincke, graduada del Magíster en Neurociencias de la Universidad de Valparaíso en 2026, ha presentado una innovadora obra titulada “El arte de las emociones chilenas”. Esta publicación, coautorizada con la diseñadora e ilustradora María José León Zanz, tiene como objetivo educar sobre la gestión emocional a través de expresiones populares que reflejan la cultura chilena. Conceptos como “estar playa” o “sentirse chato” son ejemplos de cómo el lenguaje cotidiano puede ser utilizado para acercar la psicología a diversas generaciones, facilitando así una comprensión más profunda de las emociones que experimentamos diariamente.
La iniciativa de Barriga Zincke nace de su experiencia en psicoterapia, donde notó que muchos pacientes utilizaban palabras coloquiales para describir sus estados emocionales, pero que estas no siempre estaban reflejadas en los modelos tradicionales de la psicología. «Me di cuenta que necesitaban expresar sus sentimientos en su propio lenguaje», comentó. Esto llevó al desarrollo de un libro que no solo explora 45 términos del dialecto chileno, sino que también busca ser una herramienta accesible para la educación emocional, incorporando ilustraciones y una explicación clara de cada término.
Barriga también enfatiza la importancia de reconocer tanto emociones positivas como negativas. A través de la obra, se evidencia que expresiones como ‘estar playa’ permiten identificar momentos de felicidad y bienestar, mientras que otras como ‘maña’ pueden implicar necesidades emocionales profundas que a menudo son pasadas por alto. Reconocer estos matices emocionales, sostiene, es fundamental para una salud mental equilibrada. «Detrás de cada expresión hay una historia que merece ser comprendida», afirma Barriga, instando a no minimizar las emociones de los demás.
El libro, que busca llegar a un público diverso, está diseñado para ser atractivo tanto para niños como para adultos. Las ilustraciones llamativas y la utilización de colores juegan un rol esencial para captar la atención desde temprana edad, promoviendo así conversaciones familiares sobre emociones. Barriga refleja que este enfoque educativo puede ayudar a las nuevas generaciones a familiarizarse con sus propios estados emocionales, contribuyendo a un futuro con una mayor inteligencia emocional.
Con la creciente preocupación sobre la salud mental en Chile, que afecta a un 18,5% de la población según el Termómetro de la Salud Mental, la labor de Barriga se torna cada vez más relevante. Aconseja generar espacios de conversación y valorar la importancia de verbalizar lo que sentimos. La psicóloga considera que herramientas como su libro pueden servir de apoyo en la identificación emocional, promoviendo la conexión entre personas. «Es crucial mirar hacia adentro y reconocer lo que nos sucede, un proceso que puede mejorar significativamente nuestro bienestar general», concluye Barriga.










