En su primera actividad pública como Presidente de la República, José Antonio Kast se dirigió a los estudiantes del Liceo Augusto D’Halmar, ubicado en la comuna de Ñuñoa. Durante su discurso, Kast enfatizó la importancia de la educación y la juventud, definiendo a los alumnos como «la esperanza de Chile» y «el futuro de Chile». Este mensaje se inscribe en una estrategia más amplia de su gobierno, que busca fortalecer el sistema educativo del país y motivar a los jóvenes a convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.
El mandatario resaltó la relevancia de esta visita al reconocer que, aunque habían ocurrido incidentes graves en el país, como un ataque a la vida de un carabinero, eligió centrarse en los estudiantes y el potencial que representan. Kast subrayó que, a pesar de los desafíos que enfrenta Chile en áreas como la seguridad y la salud, era fundamental poner la atención en la juventud, que debe ser vista como el motor de las transformaciones sociales y educativas que el país necesita.
Durante su intervención, Kast hizo hincapié en la calidad de la educación y cómo los estudiantes del liceo estaban demostrando responsabilidad y compromiso, al destacar aspectos como el cuidado de los espacios comunes y la autonomía en sus proyectos educativos. Mencionó específicamente las condiciones de los baños del establecimiento, señalando que «ese es un mérito de ustedes», ensalzando la cultura de cuidado y respeto que los estudiantes manifestaron en su entorno escolar.
Además, el presidente reconoció el esfuerzo de aquellos alumnos que trabajan en diversas actividades, como talleres de cocina, música y deportes, indicando que estas acciones reflejan confianza y un fuerte sentido de comunidad. Para Kast, estas experiencias no sólo benefician a los estudiantes individualmente, sino que también enriquecen la cohesión social y el sentido de pertenencia dentro del liceo, convirtiéndolo en un ejemplo a seguir para otras instituciones educativas.
Por último, Kast agradeció a los profesores, directivos y apoderados del Liceo Augusto D’Halmar, y recordó el lema institucional: «trabajo, lealtad y felicidad». Este concepto se propone como un referente de los valores que el gobierno quiere proyectar hacia el resto del país. Al cerrar su discurso, el mandatario instó a los jóvenes a sentirse orgullosos de su trayectoria y de ser ejemplos para sus pares, encapsulando su llamado con la firme afirmación de que Chile necesita «grandes embajadores de la educación pública».










