La actriz Francisca Imboden ha dejado Mega tras 13 años de colaboración en su área dramática, poniendo fin a una carrera notable en el canal. Su última interpretación fue como ‘Morgana’ en la teleserie ‘Nuevo amores de mercado’, un rol que, aunque significativo, no fue suficiente para evitar la reestructuración que ha afectado a varios actores de la señal. Esta movida ha tomado por sorpresa a muchos en la industria, lo que refleja la inestabilidad actual de los medios de comunicación en Chile.
En una reciente aparición en el programa ‘Más de ti Podcast’, Imboden compartió sus reflexiones sobre su salida abrupta. La actriz comentó que «era como un camino lógico que se venía viendo», sugiriendo que las señales del cambio estaban presentes desde hace tiempo. Las drásticas transformaciones en la industria televisiva, impulsadas en gran parte por el auge del internet y la modificación en la publicidad, han alterado las dinámicas de trabajo, afectando a actores y productores por igual.
A pesar de los cambios que la llevaron a despedirse de Mega, Francisca Imboden se mostró agradecida por el tiempo que pasó en el canal. Reconoció que haber estado 13 años bajo contrato fue una experiencia valiosa, aunque también admitió que en su interior esperaba una posible desvinculación, dado que había observado que otros de sus colegas estaban sufriendo el mismo destino. Su reflexión demuestra una comprensión profunda de las tendencias en la industria del entretenimiento.
En relación a la actual reestructuración de Mega, Imboden explicó que el canal ya no cuenta con un área dramática propia. Las producciones ahora se realizan a través de empresas externas que son responsables de la contratación de actores. Esta nueva modalidad ha generado confusión y ambigüedad entre el personal contratado directamente por Mega y aquellos que integran producciones externas, complicando aún más el panorama laboral para los actores.
Finalmente, Imboden no dudó en expresar sus sentimientos respecto a su experiencia en Mega, confesando que se había sentido encasillada en roles similares, lo cual la llevó a una insatisfacción profesional. «Para ser súper honesta, no estaba tan feliz», declaró, señalando la presión que siente un actor cuando es limitado a interpretar siempre los mismos tipos de personajes. Su salida, aunque abrupta, podría abrir nuevas oportunidades que le permitan explorar la variedad de su talento en futuros proyectos.










