Falta cada vez menos para una nueva edición de la Gala del Festival de Viña del Mar, y mientras ya se han confirmado varios nombres de celebridades que desfilarán por la famosa alfombra roja, las ausencias de algunas figuras del medio empiezan a ser tema de conversación. Una de las más notables es la de la periodista Ivette Vergara, quien sorprendió al revelar que no fue invitada al evento de este año. En una reciente entrevista para el programa «¿Quién manda aquí?» en TV+, Vergara señaló que sus críticas hacia la organización durante la Gala 2025 le habrían llevado a un veto este año, dejando a muchos de sus seguidores con más preguntas que respuestas.
La comunicadora explicó que el origen de su exclusión se encuentra en sus declaraciones sobre la mala organización del evento el año anterior. «Este año no me invitaron, me vetaron por decir las cosas por su nombre. Lo pasé pésimo el año pasado y lo hice saber. Ellos no tomaron bien mis comentarios y decidieron dejarme fuera este año», aseguró vergara. Su sinceridad, que buscaba mejorar la experiencia de la Gala, no fue bien recibida por los organizadores, lo que desata una polémica en torno a la libertad de expresión y las consecuencias que esta puede tener en un entorno tan mediático.
En su relato, Vergara también recordó momentos difíciles de la Gala anterior, como la llegada controvertida de la famosa presentadora Tonka Tomicic, así como los incidentes que llevaron a que la actriz Laura de la Fuente cayera al suelo, lo que catalogó como una «falta de respeto» hacia los demás invitados. Para Ivette, estos momentos de caos no son meras anécdotas; constituyen una clara muestra de los problemas organizativos que hay que resolver para recuperar la prestigiosa imagen del evento.
A pesar del veto, Ivette Vergara se mostró firme y en paz con su postura. «No importa, porque yo prefiero decir las cosas por su nombre y se lo pierden ellos», aseguró con determinación. Su manifiesto de integridad y la preferencia por la verdad sugiere que su voz seguirá siendo relevante, incluso cuando no esté presente físicamente en la gala. Esta situación plantea una reflexión sobre el papel de los medios y las personalidades en los eventos de alto perfil y la importancia de la crítica constructiva.
La situación de Ivette Vergara no solo refleja la tensión entre la opinión pública y la organización de eventos de gran escala, sino que también plantea interrogantes sobre la transparencia y la comunicación en la industria del entretenimiento. Mientras la Gala del Festival de Viña del Mar se acerca, los seguidores de la periodista y el público en general esperan ver cómo se desarrolla esta controversia y qué otros nombres podrían hacerse notar tanto en la alfombra roja como en los comentarios de los medios. Este drama entre las celebridades podría marcar un nuevo paso en la relación entre los artistas y las organizaciones detrás de estos emblemáticos eventos.










