Gissella Gallardo ha vuelto a acaparar la atención de los medios tras la filtración de registros en los que aparece junto a José Alfredo Rivas, generando intensos rumores de una posible relación amorosa tras su separación de Mauricio Pinilla. En estos registros, se puede observar a la pareja en situaciones muy cercanas, primero en un local nocturno donde fueron captados abrazados, y después en un reconocido restaurante en Vitacura, donde se besaron. Estos momentos íntimos han llevado a los medios a especular sobre el estado de su relación, avivando la llama del interés público. Las imágenes han sacudido la esfera del espectáculo, dejando a muchos expectantes sobre cómo se desarrollará su vínculo en el futuro.
Pese al escándalo mediático, Gissella ha sido tajante en aclarar que no se encuentra en una relación formal con Rivas. En una reciente edición del programa «Hay que decirlo», la panelista expresó que están conociéndose y disfrutando del tiempo juntos, sin compromisos serios. «Es guapo, es muy caballero, es muy amoroso. Hoy día estoy tranquila. Puedo descartar que no estoy con él hoy. Estoy separada, en un futuro no sé. Ahora estoy sola, estoy pasándolo bien”, indicó. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando se reveló el complicado pasado judicial de Rivas, justo cuando la pareja comenzaba a ser objeto de atención mediática.
El conductor Hugo Valencia del programa «Zona de Estrellas» desató la controversia al informar que Rivas había salido de prisión hace apenas cuatro meses y que había sido parte de un operativo significativo por parte de la PDI en 2023 en el ámbito tributario. Esta revelación no solo incrementó los rumores sobre la relación de Gissella, sino que también desató una ola de críticas en las redes sociales, donde muchos cuestionaron la elección de Gallardo al asociarse con una persona con un historial problemático. La figura pública se encontraba en el centro de una tormenta mediática que parecía complicarse con cada nuevo detalle que salía a la luz.
Frente a las críticas, Gissella no tardó en defenderse en el mismo programa que había revelado los rumores sobre su relación. Mostrando su frustración, mencionó: «Llevamos toda la semana pasada exponiendo a una persona. Me junté a conversar con él. Estamos conversando, porque la semana pasada hablaron pésimo de él». La exesposa de Mauricio Pinilla se mostró indignada ante los ataques hacia Rivas, calificándolos como injustos y sin fundamento. Además, hizo hincapié en que su conocida no tiene deudas ni antecedentes legales en la actualidad, y que el problema que lo llevó a prisión en 2022 fue por una factura maliciosa, lo cual enfatizó en su defensa.
Finalmente, Gissella aclaró su conexión con José Alfredo Rivas, destacando que ya se conocían desde antes, cuando ambos estaban en otras relaciones. A pesar de los rumores y la controversia, dejó claro que su intención es disfrutar de su soledad y tranquilidad, además de reconocer que siente la presión de estar constantemente en el ojo público. «Estoy cansada, todas las semanas en la palestra», concluyó, dejando entrever que el acoso mediático sobre su vida personal es un tema que le ha empezado a generar incomodidad. Sin duda, el futuro de su vínculo con Rivas será motivo de seguimiento por parte de los medios y los seguidores.










