Kike Acuña, el último eliminado del popular programa de baile «Fiebre de Baile» de Chilevisión, realizó una visita recientemente al set de Var-After de Baile. En este espacio, el exfutbolista se tomó un tiempo para analizar su experiencia en la competencia, que estuvo marcada por diversas controversias durante su permanencia en el show. La participación de Acuña no solo fue objeto de admiración por sus habilidades de baile, sino que también estuvo rodeada de críticas duras que surgieron tanto en redes sociales como en otros medios de comunicación.
Uno de los temas más polémicos que surgieron durante su participación fue el nudo vínculo con su expareja Roxana Muñoz. Esta la calificó de manera despectiva como «papito corazón», aludiendo a que Acuña, supuestamente, no habría cumplido con sus obligaciones de pago de pensiones alimenticias para su hija. Este ataque se enmarca en un contexto donde otras exrelaciones del bailarín han hecho acusaciones similares, lo que ha generado una imagen negativa de él en el ámbito público. Por ello, su aparición en Var-After se torna relevante a la hora de aclarar su situación.
Acuña no se mostró dispuesto a aceptar las críticas sin defender su postura. En declaraciones contundentes, afirmó: «No puedo hablar del tema, pero voy a decir algo súper cortito. Me crucificaron sin saber absolutamente nada». Con visible frustración, el exdeportista continuó su discurso en el programa, resaltando su desacuerdo con la forma en que ciertos medios han abordado su situación personal, enfatizando que todo lo que se ha dicho carece de fundamento. Acuña se posicionó en contra de las afirmaciones que lo acusan, indicando que estas están basadas en mentiras.
El exfutbolista se apresuró a aclarar su situación financiera respecto a la pensión alimenticia: «Yo me preocupo, tengo absolutamente todo al día, no debo un puto peso y me hincharon las pelotas». Sus palabras reflejan una mezcla de enojo y desesperación por la falta de comprensión de su parte de la historia y de las insinuaciones que lo colocan en un mal lugar frente a la opinión pública. Acuña ha buscado ser proactivo en desmentir estos rumores, mostrando así su deseo de limpiar su imagen.
Finalmente, Kike Acuña dejó en claro su situación al presentar documentación relativa a sus obligaciones alimentarias. Recordó un momento específico en los pasillos de CHV donde muestra los pagos realizados: «Pesqué el papelito y le dije: ‘Mire, aquí está, yo tengo un excedente, porque deposito más de la plata que tengo que depositar’». A través de estas afirmaciones, Acuña pretende cerrar el capítulo de las críticas recibidas y reafirmar su compromiso con la manutención de su hija, en un intento por reposicionar su figura en el público, tras semanas de controversia.










