En julio de este año, Maly Jorquiera hizo oficial el final de su matrimonio con Sergio Freire, marcando un acontecimiento significativo en la esfera pública en Chile. La separación se produjo tras la revelación de una infidelidad por parte del comediante a fines de 2024, lo que llevó a una crisis profunda en su relación. A pesar de sus intentos por reconciliarse, la pareja, que comparte un hijo, no logró restaurar su vínculo emocional. Maly, en su debut como conductora del programa «Desayuno de Campeones» en La Metro FM, comunicó su situación personal de manera franca: “Estoy separada po’, pero se sabe”, afirmando que, a pesar del quiebre, ambos mantienen una relación cordial por el bienestar de su hijo.
Freire, por su parte, intentó salvar su relación de más de diez años con Jorquiera, quien es considerada una de las comediantes más queridas del país. Sin embargo, su esfuerzo no dio frutos, y el matrimonio terminó de manera definitiva. La situación ha sido objeto de interés mediático, dado que la pareja siempre fue percibida como un ícono de la comedia y del amor en el ámbito del entretenimiento chileno. A pesar de los momentos de tensión, ambos han expresado su deseo de seguir adelante como buenos padres y amigos.
El 18 de septiembre, Maly Jorquiera utilizó las redes sociales para compartir momentos de celebración por las Fiestas Patrias, donde fue vista junto a su hijo y Sergio Freire, mostrando una faceta positiva de su separación. Las imágenes publicadas en Instagram reflejan un ambiente alegre y familiar, lo que ha sorprendido a muchos seguidores que asocian su ruptura con un clima de desavenencia. Sin embargo, Maly ha optado por limitar los comentarios en sus publicaciones para evitar especulaciones o críticas relacionadas con su exesposo.
La actriz también utilizó la ocasión para dedicar sentidas palabras a su hijo, describiéndolo como su “guasito orgullo máximo”. Estas declaraciones resonaron con sus seguidores, muchos de los cuales han elogiado su forma de enfrentar la situación con madurez. La decisión de mostrar un aspecto positivo de su relación actual con Freire, centrado en la crianza y el respeto mutuo, ha sido vista como un ejemplo de cómo se pueden manejar las separaciones de manera saludable.
A medida que Maly Jorquiera y Sergio Freire continúan sus vidas por separado, muchos esperan ver cómo se desarrollarán sus respectivas carreras profesionales y cómo enfrentarán su nueva dinámica familiar. La historia de la pareja recuerda la complejidad de las relaciones modernas y la importancia de mantener la cordialidad, especialmente cuando hay hijos de por medio. La comunidad artística y su amplio grupo de seguidores estarán atentos a sus próximos pasos.










