Esta semana, la empresaria María José López, conocida popularmente como Coté, hizo una aparición destacada en el programa «Hay que decirlo» de Canal 13, donde compartió momentos interesantes de su vida personal y su actual relación con el deportista Lucas Lama. La conversación fue fluida y reveladora, abordando no solo su romance, sino también cómo se lleva su nuevo amor con su exesposo Luis Jiménez, lo que captó rápidamente la atención del panel y de la audiencia.
López, visiblemente feliz y enamorada de Lucas, fue consultada sobre la inminente gala de Viña del Mar, donde se mencionó la posibilidad de un encuentro entre su exesposo, Luis Jiménez, y su actual pareja. Su respuesta fue sorpresiva y desinhibida: «Abúrranse, pero es que la gente es así: ‘Oh, ¿se van a juntar en la gala de Viña?’ Y Luis está todo el día en la casa», reveló, puntualizando que asistirán a la alfombra roja en diferentes circunstancias donde el bienestar de sus hijos es lo más importante.
Dentro de este contexto, Coté enfatizó la dinámica familiar que ha logrado establecer tras su separación con Luis. Afirmó que ambos comparten constantemente con sus hijos y que, sorprendentemente, Lucas se ha integrado en la rutina familiar sin inconvenientes. «Luis pasa en la mañana en la casa, está con Lucas, conversan, está con los niños, entran y salen. No hay ningún problema», resaltó Coté, dejando claro que la paz y la cordialidad son prioritarias entre ellos.
Además, López compartió que sus hijas han forjado una relación cercana con Lucas Lama, afirmando que esta conexión se ha dado de manera natural y fluida. «Se llevan súper bien. Las niñas le escriben más a él que a mí para todo», contó con una sonrisa, evidenciando que la transición hacia una familia integrada ha sido favorable tanto para los adultos como para los niños, quienes son la prioridad en esta nueva etapa.
Con estas declaraciones, María José López deja en claro que, a pesar de su separación, la relación entre su actual pareja y su exesposo es armoniosa y respetuosa. Ella ha priorizado el bienestar y la felicidad de sus hijas, demostrando que los conflictos del pasado han quedado atrás. De esta manera, Coté se establece como un ejemplo de una relación familiar moderna, donde la convivencia y el respeto mutuo son fundamentales para el crecimiento y bienestar de los niños.










