Mauricio Pinilla ha sido incluido en una nueva controversia judicial que se entrelaza con el millonario fraude al factoring Primus Capital, donde actualmente se están investigando 95 personas aún no formalizadas. El Ministerio Público ha solicitado al 4° Juzgado de Garantía de Santiago la separación de estos antecedentes para acelerar el proceso de investigación, evitando así posibles interferencias con el caso principal. Entre las personas implicadas se encuentran figuras cercanas al exfutbolista, como su esposa Gisella Gallardo, su hermana Fabiola Gallardo, y Paola Aceval Gallardo, lo que agrega una capa de complejidad a la situación que enfrenta Pinilla.
Gisella Gallardo, consciente de la gravedad de la situación, ha decidido utilizar sus redes sociales para aclarar su posición en la investigación. En un comunicado, señaló que aunque su nombre aparece vinculado al caso, desconoce los motivos concretos que justifican dicha inclusión. A pesar de la incertidumbre y la polémica que rodea a su familia, Gallardo mantiene la confianza en que la justicia podrá esclarecer los hechos. Más allá de la incertidumbre legal, su prioridad sigue siendo el bienestar de sus hijos en medio de este tumulto.
En una emotiva aparición en el programa «Hay que decirlo» de Canal 13, Gisella Gallardo rompió en llanto al hablar de la situación. Confirmó que mantiene una sociedad con Mauricio Pinilla, pero subrayó que no ha autorizado ningún documento relacionado con Primus Capital. «Se habla de estafa, de fraude… gracias a Dios, no le debo un peso a nadie», dijo, defendiendo así tanto su inocencia como la de su esposo. Atribuyó la problemática a la confianza excesiva que Pinilla depositó en personas inadecuadas, enfatizando que ambos están sufriendo las consecuencias de esta situación.
El impacto financiero en la vida de la pareja ha sido severo, con la quiebra de Mauricio Pinilla y el inminente remate de sus bienes. Tal situación ha llevado a que Gallardo exponga las dificultades económicas que han enfrentado en los últimos tiempos, las cuales han sido intensificadas por este nuevo escándalo. La incertidumbre sobre su futuro económico ha añadido más presión a una situación ya complicada, tanto a nivel personal como familiar.
Finalmente, la reacción de las redes sociales ha sido devastadora para la familia, con Gisella Gallardo denunciando los crueles comentarios que ha recibido. Abordó la angustia emocional que estos ataques han provocado en sus hijos, mencionando cómo su hija ha intentado buscar ayuda legal debido a la preocupación que les genera la situación familiar. A través de sus lágrimas, Gallardo reflejó el dolor que la controversia ha traído a su hogar, evidenciando que más allá de los aspectos legales, este conflicto también ha tenido un profundo impacto emocional en su familia.










