La noche del jueves, Chile vivió una tradicional cita con el certamen de belleza internacional al sintonizar la transmisión de la final de Miss Universo 2025 en Canal 13. En esta edición, la representante chilena, Inna Moll, dejó huella al alcanzar un lugar en el prestigioso Top 12, un logro que no solo celebra su talento y belleza, sino que también destaca la calidad de las representantes nacionales en eventos de tal magnitud. La concurrencia de este evento es siempre un reflejo del fervor y apoyo del público chileno hacia sus representantes en el escenario mundial.
La velada fue presentada por el carismático dúo de Ignacio Gutiérrez y Karla Constant, quienes se encargaron de guiar a los televidentes a través de cada etapa del espectáculo, manteniendo un ambiente de emoción y expectativa. Además, el panel de expertos, que incluyó a la aclamada modelo y ex Miss Chile Emilia Dides, quien también brilló en el certamen del año anterior, aportó valiosas perspectivas sobre las concursantes y sus presentaciones, elevando aún más el interés en la audiencia. La participación de Emilia, que recientemente se encuentra esperando su primer hijo, dio un toque personal y emotivo a la cobertura.
Sin embargo, la elección del atuendo de Emilia Dides generó un torrente de comentarios en las redes sociales. Luciendo un corsé ajustado, muchos seguidores expresaron su preocupación por el evidente parece de incomodidad y limitación de movimiento de la modelo, especialmente en su estado de embarazo. Los usuarios de plataformas como Twitter no dudaron en dar su opinión, cuestionando la decisión de su vestuario y manifestando su inquietud por el bienestar de Emilia y su bebé. La frase «Emilia estaba como fajada de todas partes, ¡pobre guagua!» se hizo eco de la preocupación generalizada.
A pesar de las críticas, Emilia mantuvo su profesionalismo y carisma, aunque las observaciones sobre su vestuario se convirtieron rápidamente en un tema de conversación predominante. Algunos seguidores comentaron con humor que la modelo incluso se sentó de lado para intentar encontrar algo de comodidad. La variedad de reacciones refleja la pasión del público y su conexión emocional con las figuras que representan al país en eventos internacionales, donde la figura de la mujer y su imagen son constantemente analizadas y discutidas.
La trayectoria de Inna Moll en el certamen y el revuelo generado por el vestuario de Emilia Dides subrayan no solo los desafíos que enfrentan las representantes chilenas en el ámbito internacional, sino también la intensa atención mediática que recibe cada detalle de estos eventos. Con el apoyo del público y un creciente interés por la inclusión y el bienestar de las participantes, es indudable que la Miss Universo 2025 será recordada como un hito más en la historia de los certámenes de belleza en Chile.










