La ex participante de «Gran Hermano Chile», Jennifer Galvarini, más conocida como «Pincoya», sorprendió a sus seguidores al anunciar su participación en el certamen de Miss Universo Chile 2025. La noticia fue compartida a través de sus redes sociales, donde la modelo y comunicadora publicó un emotivo video que resonó con un poderoso mensaje: «La edad no importa, atrévete». Con esta declaración, «Pincoya» no solo busca representar a las mujeres en el concurso, sino también derribar estereotipos sobre la belleza y la edad.
Catalina Palacios, quien fue la primera en dar este paso valiente, ya había enfrentado críticas similares en el pasado. Ella respondió a los detractores diciendo: «No es real que debes envejecer obligadamente…». Ambas mujeres se han convertido en figuras inspiradoras en el contexto del certamen, promoviendo un enfoque de inclusión y aceptación en el mundo de los certámenes de belleza. Esto crea un espacio donde se celebra la diversidad y la autenticidad.
«Pincoya» expresó su deseo de representar la figura de la mujer natural en un ambiente donde a menudo se glorifica la apariencia perfecta. En su video, mencionó: «No tengo operaciones. Todo caído, pero por la lactancia; la guata… hice dieta, pero igual, me pongo una faja; bótox, sí, me puse, pero ya no lo tengo porque fue hace mucho tiempo». Esta honestidad sobre su cuerpo y experiencias la posiciona como un ejemplo de transparencia, animando a otras mujeres a ser orgullosas de su autenticidad.
En su discurso, la participante destacó sus principales cualidades, haciendo hincapié en que es una «mujer autóctona, 100% natural». Asegura que la belleza no se mide por la juventud o los estándares establecidos por las industrias del entretenimiento. «Sí, soy una mujer normal, que tiene sus años. No importa la edad ni de dónde vengas. Nada», dijo con firmeza, enviando un mensaje claro a sus seguidores y potenciales votantes.
«Así que yo me voy a anotar y las voy a representar; porque si ustedes pueden, yo también», concluyó «Pincoya» en su emotivo comunicado. Esta declaración no solo resuena entre sus fanáticos, sino que también invita a reflexionar sobre la evolución de los certámenes de belleza. Al abrir la puerta a mujeres de todas las edades y orígenes, Galvarini y Palacios están desafiando las normas tradicionales, creando un nuevo paradigma en la industria que permite a todas las historias ser contadas.










