Nidyan Fabregat: Su cruda historia de violencia y superación

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La noche de este domingo, Chilevisión presentó un impactante capítulo de su programa estelar «Primer Plano», en el cual la modelo Nidyan Fabregat rompió el silencio acerca de los traumáticos episodios que vivió durante su relación con su expareja. La entrevista, que generó gran conmoción entre los televidentes, reveló los detalles de una vida marcada por la violencia y el abuso. Fabregat, quien antiguamente había sido una figura popular en los reality shows, decidió hablar abiertamente sobre el infierno que padeció, una decisión que ha sido aplaudida por muchos, quienes ven en su testimonio una muestra de valentía y resiliencia.

Durante la desgarradora entrevista, Fabregat narró que, tras quedar embarazada de gemelas, sufrió la pérdida de una de ellas, un evento que la marcó profundamente. A pesar de esta trágica experiencia, ella optó por darle una oportunidad al padre de su hija, anhelando construir una familia juntos. Lamentablemente, la situación familiar no mejoró, y se tornó cada vez más insostenible, llevando a Nidyan a una serie de episodios de angustia y sufrimiento que la llevaron a la desesperación.

Fabregat relató con crudeza su experiencia al llegar a la casa de su expareja, donde encontró un ambiente caótico y violento. «Era un chiquero», comentó, describiendo un hogar donde la violencia y la agresión eran moneda corriente. La modelo aseguró que fue despojada de sus recursos, quedándose sin dinero y rezagada en sus aspiraciones. «No comía nada, porque no tenía», confesó, añadiendo que el sueño de ser madre se convirtió en una pesadilla, ya que no podía ofrecerle lo que deseaba a su hija.

La situación de Nidyan se deterioró aún más cuando se mudaron con la madre de su expareja, quien le proporcionaba escasos alimentos y un entorno hostil. «Me daban un pan y un té al día», explicó, insistiendo en las condiciones extremas que vivió durante ocho meses. Este terror se vio acompañado de amenazas constantes de que le quitarían a su hija si intentaba escapar, aumentando su sensación de impotencia y desesperación. La violencia no solo provenía de su expareja, sino también de la madre de él, lo que convertía su vida en un auténtico calvario.

Finalmente, la esperanza llegó a través de una conexión a internet. Fabregat logró enviar un mensaje de auxilio a su hermana, lo que desató un operativo de rescate por parte de amigos cercanos. Gracias a su valentía y determinación, hoy Nidyan vive alejada del horror en Santiago, donde se esfuerza por reconstruir su vida y criar a su hija en un ambiente seguro. Su historia no solo es una llamada a la conciencia sobre la violencia de género, sino también un testimonio del poder de la superación.