Una nueva controversia ha envuelto al programa «Hay que decirlo» de Canal 13, protagonizada por las dinámicas tensas entre sus panelistas. Durante la emisión de este lunes, Pamela Díaz no solo se refirió a la ausencia de su compañera Gissella Gallardo, sino que también abordó la problemática que involucra a Marité Matus. Matus había hecho serias acusaciones contra Trinidad Neira, la hija de Pamela, alegando que esta había tenido un romance con Camilo Huerta mientras él aún estaba casado. Con un tono firme, Díaz dio inicio al programa enviando un saludo directo a Gallardo, intercalando su mensaje con críticas hacia la forma en que la situación se había manejado públicamente, comenzando con la frase: «Quiero mandarle un saludo a Gissella, que debe estar en su casa en este momento.»
Díaz continuó expresando su descontento ante la ausencia de Gallardo, cuestionándose por qué su compañera no se encontraba presente. La animadora mencionó que, si bien estaba dispuesta a comentar sobre la situación, la falta de Gissella hacía que no se pudiera abordar el tema de manera completa. ‘Estoy aquí sentada, pero al final parece que no va a pasar hasta el día que venga Gissella’, añadió, enfatizando la necesidad de que todos los involucrados den la cara ante las controversias en las que están implicados.
El clímax de la emisión llegó cuando Pamela Díaz lanzó acusaciones contra Marité Matus, afirmando que ella había eliminado mensajes que ambas habían intercambiado en Instagram. Díaz mostró, en tiempo real, su teléfono donde evidenciaba la ausencia de los mensajes, sugiriendo que su relación cordial se había deteriorado debido a la polémica. «Estoy viendo el Instagram de Marité y borró todos los mensajes», dijo sorprendida, lo que generó más especulaciones sobre la naturaleza de su relación y la veracidad de las acusaciones.
La reacción de Marité Matus no tardó en llegar. A través de sus historias en Instagram, Matus respondió de manera contundente a las afirmaciones de Díaz. Afirmó que jamás borró mensajes y que, para ella, nunca existió una amistad con la animadora, a quien describió como «agresiva» y «manipuladora». Además, en un tono desafiante, Matus expresó que no tenía miedo de Pamela, descalificando su carácter intimidante y acusador, y prometió estar preparada para cualquier acción legal que pudiera surgir de este enfrentamiento.
Este nuevo cruce de declaraciones ha avivado la polémica y se ha vuelto un tema candente en redes sociales, donde los seguidores de ambas personalidades han comenzado a manifestar sus opiniones. La controversia no solo toca el ámbito personal entre Pamela Díaz y Marité Matus, sino que también trae a la luz la dinámica compleja de amistades y rivalidades dentro del mundo del espectáculo chileno. A medida que este conflicto se desarrolla, la atención nos mantiene a la espera de nuevas reacciones y el impacto que esto tendrá en los involucrados y el programa en general.










