Expertos han señalado que el aumento en los precios de combustibles y materias primas, consecuencia directa del conflicto entre Estados Unidos e Irán, tendrá un impacto notable en los proyectos inmobiliarios en etapa de desarrollo. La crisis en el mercado global del petróleo está afectando las proyecciones de la industria de la construcción, con estimaciones que sugieren un incremento de costos que oscila entre el 5% y el 16.6%. Estas cifras varían según las características y el nivel de avance de cada obra, detalló Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario. Así, se confirma que los efectos del encarecimiento energético se traducen en un encarecimiento de las operaciones relacionadas con el transporte de materiales y el movimiento de tierra, lo que complicará aún más el panorama para las nuevas construcciones.
A pesar del alza proyectada en los costos de los proyectos en desarrollo, Martínez aclaró que el stock de propiedades disponibles en el mercado no se verá afectado de inmediato. «El impacto será gradual y dependerá del porcentaje de avance de cada obra. Para los proyectos en ejecución, el efecto es menor en la medida que queden menos etapas de construcción por completar». Por otro lado, aquellos proyectos que aún no han comenzado a construirse verán inevitablemente un aumento en los precios, lo que indicará que la vivienda se ofrecerá más cara en el futuro, poniendo presión adicional sobre los potenciales compradores.
Las inmobiliarias, conscientes de la situación, están adoptando estrategias para liquidar su inventario actual. Según Martínez, están realizando descuentos y ofertando regalías, incluso asumiendo pérdidas de equity, para acelerar las ventas antes de que se incorporen las nuevas condiciones de costos al mercado. Esta estrategia es vital para mantener la actividad en un contexto donde el aumento de precios podría desincentivar a los consumidores y a los propios desarrolladores, ya que el riesgo de inversión se incrementa cuando los costos de producción aumentan.
La reducción en la oferta de nuevos proyectos se presenta como una consecuencia probable de este escenario económico, ya que muchas empresas podrían optar por pausar o disminuir el tamaño de sus nuevas construcciones. Esta tendencia, según el fundador de Crece Inmobiliario, podría generar una presión al alza en los precios de las propiedades disponibles a futuro. Martínez aconseja a los inversionistas centrar su atención en el stock actual en lugar de en proyectos “en blanco o en verde”, dado que los precios ahora son más predecibles y se pueden obtener condiciones de financiamiento más favorables por parte de los bancos.
En la actualidad, la industria inmobiliaria está a la expectativa de cómo se desarrollarán los próximos meses, los cuales serán cruciales para determinar hasta qué punto el actual shock energético influirá en el valor de las nuevas viviendas. La incertidumbre con respecto a los precios del petróleo persiste, lo que genera un clima de cautela en el sector. La recomendación de Cristián Martínez a los inversionistas es aprovechar las condiciones actuales y considerar los incentivos gubernamentales disponibles, antes de que las nuevas condiciones de costo se traduzcan en precios más altos en el mercado.










