Sammis Reyes y su nuevo conflicto en el Festival de Viña del Mar

El nombre de Sammis Reyes volvió a ser el centro de atención tras su reciente enfrentamiento con la productora Bizarro, responsable de la organización del Festival de Viña del Mar. El deportista, notablemente molesto, expresó su frustración públicamente, dejando claro que la actitud de la productora hacia los asistentes del evento ha dejado mucho que desear. Reyes hizo hincapié en la importancia de recordar que la audiencia que asiste al festival tiene un papel crucial, ya que son ellos quienes financian la industria. ‘A la gente de Bizarro se le olvida que la gente que viene a ver este festival son los que pagan nuestros sueldos’, sentenció, enfatizando que este es el segundo año consecutivo en que la productora no se comporta adecuadamente con el público.

Las críticas de Reyes no tardaron en ser objeto de análisis en el programa ‘Hay que decirlo’ de Canal 13. Durante el espacio, el panelista Manu González presentó la versión oficial de Bizarro, revelando detalles sobre los conflictos previos con el deportista. Según la productora, los problemas comenzaron el año pasado cuando una conocida figura del festival, Emilia Dides, fue jurado. En ese contexto, se alegó que Reyes mostró un comportamiento agresivo hacia dos productores, lo que dejó una mala impresión que ha resurgido en el festival actual.

La situación se complicó en esta nueva edición del festival, ya que Bizarro alegó que, a pesar de que Reyes apareció como un asistente común, su conducta no fue del todo adecuada. La productora reclamó que Reyes se paseó por la carpa VIP del evento, accediendo a comida y bebida sin estar autorizado, aprovechando la conexión de Emilia Dides con Mega. Esta acusación ha generado un nuevo foco de discusión, planteando interrogantes sobre las normas de acceso y comportamiento en eventos de tal magnitud.

Asimismo, Bizarro reveló que el deportista mostró interés en ser invitado a la fiesta Bresh, la cual también es organizada por la productora. En respuesta a las declaraciones públicas de Reyes, Bizarro decidió no invitarlo a ninguna actividad oficial, citando su actitud violenta y prepotente como razón principal para esta decisión. Estas revelaciones añaden una capa adicional de tensión a la disputa, sugiriendo que la relación entre el deportista y la organización del festival ha llegado a un punto crítico.

El intercambio de declaraciones entre Sammis Reyes y Bizarro ha reabierto un debate ferviente sobre el comportamiento de las figuras presentes en el Festival de Viña del Mar y la corta tolerancia de las productoras ante actitudes despectivas. Lo que era una simple controversia ahora se ha convertido en una verdadera guerra pública de acusaciones, destacando la polarización entre los artistas, los organizadores y el público, mientras se aguarda una resolución que podría afectar la imagen del festival en futuros eventos.