El periodista Sergio Rojas ha hecho nuevas declaraciones sobre la polémica que generó meses atrás al referirse a la familia de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza, en especial en relación a la exposición pública de su hijo adoptivo, Benjamín. Este tema ha sido objeto de un intenso debate en el ámbito del espectáculo, llevando incluso a una denuncia ante la Defensoría de la Niñez. La controversia no solo escaló en discusiones en las redes sociales, sino que casi se convierte en el centro de atención en varias plataformas televisivas, donde la ética en la exposición de menores ha sido un punto crucial de análisis.
Durante una transmisión de su programa «Que te lo digo», Rojas generó revuelo al cuestionar las intenciones detrás de la decisión de Araneda y Vacarezza de mostrar la vida de su hijo en un docurreality familiar. «La línea entre tener un hijo porque es un bien para el niño, o para vanagloriarse, o para hacerse cariño al alma, para sentirse buenos y generosos, es muy delgada», afirmó el comunicador. Estas palabras fueron vistas como un ataque directo y motivaron reacciones enérgicas tanto de los seguidores de la familia como de otros comentaristas y figuras de la televisión, quienes defendieron la privacidad y el bienestar del menor implicado.
En respuesta a la controversia, Rojas fue invitado a un programa de Zona Latina, donde se abordó la situación de manera más conciliadora. El periodista explicó que se había llegado a un entendimiento entre él y la familia afectada, declarando: «Les quiero decir que existió un acuerdo entre las partes; eso ya está absolutamente finiquitado». Además, aseguró que las disculpas han sido entregadas tanto de manera pública como en privado, resaltando su deseo de que este malentendido quede atrás. Esta resolución parece haber cerrado un capítulo tenso entre los involucrados.
Las disculpas formuladas por Rojas no solo abordaron el conflicto específico, sino que también condujeron a una reflexión sobre cómo se deben tratar temas tan sensibles en los medios de comunicación. Reconociendo sus errores, Rojas destacó la importancia de cuidar las formas al hablar sobre menores, afirmando que es esencial reflexionar antes de hacer declaraciones que puedan afectar a niños en situaciones vulnerables. Así, se comprometió a no repetir esa falta en el futuro, fortaleciendo su responsabilidad como comunicador.
Finalmente, al concluir su intervención, Sergio Rojas enfatizó que la controversia, aunque dolorosa, ha sido una oportunidad de aprendizaje. «Me parece también que fue un error mío en primera persona, de verdad lo digo», concluyó. Con esto, el periodista busca no solo remediar la situación, sino también fomentar un debate más amplio sobre la protección de los derechos de los niños en la televisión y la ética periodística, dejando claro que la prioridad siempre debe ser el bienestar de los menores.










