Según los resultados de la reciente Encuesta ‘Chile Nos Habla’, realizada por el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS), las empresas en Chile obtuvieron una calificación de 3,7 en sostenibilidad. Esta nota refleja una percepción predominante entre los ciudadanos que valoran cada vez más el compromiso de las empresas con el medio ambiente y la responsabilidad social. No obstante, la calificación disminuye al 3,4 cuando se considera la actuación de las empresas a nivel regional y a un 3,2 en el ámbito comunal, lo que evidencia una creciente preocupación por las prácticas y la responsabilidad que asumen las compañías en su entorno más cercano.
La encuesta desvela que un 75% de los encuestados considera la sostenibilidad como un tema relevante, y una parte significativa de la población está dispuesta a pagar más por productos sostenibles. El 12% expresó estar muy dispuesto y el 35,4% bastante dispuesto a invertir en opciones más responsables. Sin embargo, un 21,9% mostró poco interés en aumentar su gasto por dicha causa. Este contraste entre el deseo de los consumidores y la acción empresarial revela una notable brecha en las expectativas sociales hacia el compromiso sostenible de las empresas.
Las prioridades que la ciudadanía fija para las empresas son claras: reducir la contaminación que afecta la salud y promover condiciones laborales dignas y seguras son consideradas las acciones más importantes. Sin embargo, según la percepción pública, las empresas se centran más en la reutilización y reciclaje de residuos y en mejorar la calidad de vida de sus clientes. Felipe Bettancourt, coordinador de Impacto Social del Centro de Políticas Públicas de la USS, subraya que existe una desalineación evidente entre lo que la población espera de las empresas y lo que estas están realmente llevando a cabo en sus estrategias de sostenibilidad.
En términos de acciones específicas que las empresas deberían implementar, la encuesta destaca el uso de energías renovables, señalado por el 45,5% de los encuestados como fundamental. También es relevante la transparencia en los reportes de sostenibilidad, que fue apoyada por el 30% de los participantes. No obstante, los obstáculos para avanzar son significativos, siendo los costos de implementación (30%) el principal impedimento, seguido por la falta de conocimiento y los tiempos de tramitación de permisos. Ante esto, un tercio de los encuestados propone incentivar la sostenibilidad a través de medidas tributarias.
Finalmente, el estudio revela que la participación en la sostenibilidad no recae exclusivamente en las empresas o el gobierno, sino que es considerada una responsabilidad compartida, con el 91,3% de los consultados de acuerdo con esta afirmación. Además, el 77,8% de los encuestados asegura que practica acciones sustentables en su vida cotidiana, como apagar las luces al salir de una habitación. Sin embargo, estas cifras también evidencian la necesidad de educar y motivar a la población para que adopte prácticas más sostenibles de manera más eficiente, buscando un impacto positivo no solo en el medio ambiente, sino también en la sociedad en su conjunto.










