El médico Cristián Arriagada fue el invitado de la reciente entrega del podcast «Ella, la mala madre», conducido por Andrea Sanhueza y Daniela Kirberg. Durante la charla, Arriagada abrió su corazón y compartió las dificultades que ha enfrentado para rehacer su vida amorosa tras la trágica pérdida de su esposa, la animadora Javiera Suárez. En este espacio, el cirujano confesó que ha tenido un par de parejas desde el fallecimiento de Javiera, pero reconoció que el proceso ha sido complicado, ya que su recuerdo sigue muy presente en su hogar y en su vida cotidiana, lo que ha influido en sus nuevas relaciones.
En el programa, Arriagada mencionó: «He tenido un par de parejas importantes, la última también, duramos un buen rato. No ha sido fácil, tengo súper presente que para ellas debe ser muy difícil». Estas palabras reflejan la carga emocional que acompaña a Cristián desde el momento en que perdió a Javiera, quien fue una figura muy querida y reconocida. El médico no solo se enfrenta al dolor de la pérdida, sino también a la complejidad de abrir su corazón a alguien más, mientras lleva consigo los recuerdos de su vida anterior.
Además, Cristián aprovechó la oportunidad para dirigirse a sus exparejas, expresando sus disculpas por no haber comprendido a cabalidad lo complicado que era para ellas lidiar con su historia. El galeno subrayó la importancia de reconocer estas dificultades y cómo, a menudo, el pasado puede interponerse en el camino hacia una nueva relación. La sinceridad de sus palabras resonó con aquellos que han pasado por situaciones similares de duelo y reconstrucción emocional.
Durante la conversación, Arriagada expresó que conserva varios objetos que pertenecían a Javiera Suárez, entre ellos una cadenita con una argolla que siempre lleva puesta. Reconoció que, aunque sus parejas han mostrado aceptación y comprensión, no es fácil para ellas convivir con estos recordatorios. «Si bien aceptaban todo, ‘vívelo a tu manera, te acompaño’, ha de haber sido muy difícil», confesó, mostrando así la empatía que siente hacia sus exparejas y el desafío que supone manejar esas memorias en un nuevo contexto relacional.
Finalmente, el médico cirujano se declaró en un momento de soltería, indicando que mantener objetos vinculados a su exesposa puede complicar el inicio de nuevas relaciones. Arriagada enfatizó la necesidad de sanación y el reto que implica abrirse a una nueva persona, a pesar de que el amor por su hijo Pedro Milagros, quien es fruto de su relación con Javiera, sigue siendo una parte fundamental de su vida. La historia de Cristián Arriagada sirve como un recordatorio de que el amor y el duelo pueden coexistir y que la reconstrucción es un proceso que requiere tiempo y comprensión.










