Exención de contribuciones para mayores de 65 años: Lo que necesitas saber

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La reciente megarreforma en materia fiscal ha incluido la exención del pago de impuestos para personas mayores de 65 años, un beneficio que promete aliviar la carga tributaria de este segmento de la población. Sin embargo, la implementación de esta medida no será automática. Los contribuyentes deberán solicitar la exención mediante una declaración jurada anual, que permitirá identificar su propiedad como su residencia principal. Esto es un paso importante, a pesar de que el beneficio entrará en vigor en enero de 2027, lo que deja a los propietarios un tiempo considerable para familiarizarse con los nuevos requisitos.

Los propietarios que deseen acceder a esta exención deben cumplir con ciertos requisitos. La solicitud debe ser presentada a través del sitio web del Servicio de Impuestos Internos (SII) en la sección «Mi SII», o de forma presencial en la oficina regional correspondiente. En la declaración, el contribuyente tendrá que manifestar su voluntad de obtener el beneficio y declarar que la propiedad en cuestión es su única residencia principal. También deberán estar al día en sus pagos de tasas anuales de servicios de aseo y de contribuciones correspondientes al año anterior a la solicitud.

En caso de que la propiedad sea compartida entre varios copropietarios, la exención sigue siendo una opción viable, siempre que todos sean personas naturales. En este sentido, al menos uno de los copropietarios debe residir en la vivienda y poseer al menos el 50% de los derechos sobre la propiedad. Este aspecto es clave para garantizar que el beneficio realmente se aplique a aquellos que residen y necesitan la ayuda. Asimismo, aquellos que hayan heredado la propiedad tras el fallecimiento de su cónyuge o conviviente civil, con un mínimo del 25% de la propiedad, también podrán acceder a esta exención.

Un aspecto interesante de la nueva normativa es la posibilidad de que las viviendas con uso comercial también puedan beneficiarse de la exención. Esto se aplicará siempre que la superficie destinada a vivienda represente al menos el 50% del total del inmueble, lo que podría abrir la puerta a un nuevo grupo de contribuyentes que, a pesar de tener una actividad comercial, viven en la propiedad. Sin embargo, es crucial que los beneficiarios tengan en cuenta que la exención solo se aplicará a la propiedad declarada como su vivienda principal, excluyendo otros bienes raíces que les pertenezcan.

Por último, es importante señalar las consecuencias de la presentación de declaraciones falsas. Quienes intenten obtener la exención mediante información engañosa o simulando residencia en la propiedad podrán enfrentar multas severas, equivalentes al 300% del impuesto que intentaron eludir. Además, estos contribuyentes quedarán inhabilitados para solicitar nuevamente la exención durante un periodo de 10 años. Este enfoque busca asegurar la integridad del sistema y proteger los beneficios destinados a quienes realmente los necesitan.