Camilo Huerta, el ex chico de «Yingo», ha rompo su silencio después de meses de especulaciones sobre su separación con la empresaria Marité Matus. En una reciente entrevista con Pamela Díaz en su programa digital «Sin Editar», Huerta se refirió a los desafíos que ha enfrentado desde el mediático quiebre de su relación, que se formalizó con un matrimonio civil en diciembre de 2023 y terminó a mediados de 2025. A medida que avanzan los trámites legales en torno a su separación, Huerta ha sido acusada por Matus de aprovechamiento económico, elevando la tensión en este conflicto publicitado.
Durante la emotiva conversación, Huerta no dudó en compartir cómo su vida ha cambiado drásticamente tras la ruptura. «No tengo ni uno, perdí todo», confesó el personal trainer, quien mencionó que ha tenido que comenzar de nuevo desde cero. Esta revelación ha resonado profundamente con sus seguidores, quienes han visto cómo Huerta, conocido por su estilo de vida glamuroso, se enfrenta a una dura realidad económica y personal tras su separación.
Además de abordar sus dificultades económicas, Huerta reflexionó sobre sus expectativas de matrimonio. Aseguró que nunca imaginó que su unión con Matus terminaría, ya que entró en el matrimonio con la convicción de que sería para toda la vida. A pesar de la complejidad de la situación, el ex chico reality expresó que no guarda rencores hacia su exesposa, afirmando: «No tengo rabia ni odio. La verdadera relación la sabemos nosotros; lo que pasó lo sabemos solo nosotros dos». Esta declaración subraya una madurez emocional que Huerta parece haber cultivado en medio de la tormenta mediática.
No obstante, Huerta también abordó el impacto negativo que la exposición mediática tuvo en su vida personal. Aseguró que ser objeto de comentarios públicos sobre su separación ha sido doloroso y ha afectado su bienestar emocional. Refiriéndose a las situaciones lamentables que surgieron después de la ruptura, destacó lo difícil que fue para él ver una relación que alguna vez fue amorosa transformarse en un tema de controversia y descontento. «Personas que sentíamos tanto amor y cariño, de un día a otro pasé al odio y a que se expusieran cosas que no eran necesarias», compartió, elucubrando sobre la fragilidad de las relaciones humanas cuando se ven expuestas al ojo público.
Finalmente, Huerta llegó a la conclusión de que, si bien ha preferido hablar ahora, tal vez debería haber abordado el tema de forma más abierta desde el principio. A medida que sanan las heridas del pasado, el ex chico «Yingo» está tomando un nuevo rumbo, enfrentando sus desafíos personales con la esperanza de poder salir adelante en este nuevo capítulo de su vida, mientras sigue lidiando con los efectos de su separación y el respectivo proceso legal.










