Carmen Castillo, mejor conocida como Carmen Tuitera en las redes sociales, se encuentra en el centro de una nueva controversia tras publicar una imagen en la que supuestamente mostraba la ayuda que estaba enviando a los afectados por los recientes incendios en el sur de Chile. La situación se complicó cuando se descubrió que la fotografía correspondía a donaciones anteriores que habían sido entregadas en Viña del Mar, lo que suscitó una ola de interrogantes entre sus seguidores. A pesar de que en su publicación Carmen afirmaba haber donado 500 mil pesos en productos como café, azúcar y productos de higiene personal, el detalle de que uno de los paquetes reseñara «Donaciones para damnificados por incendios en Viña del Mar» evidenció la discrepancia en relación a la urgencia de ayuda en Concepción.
La repercusión en las redes sociales fue inmediata, con usuarios cuestionando la veracidad de las donaciones de Carmen Tuitera. Comentarios como «¿Donaciones para Viña del Mar? Los incendios son en Concepción» y críticas por mostrar una foto antigua inundaron sus comentarios. Otros usuarios expresaron su descontento con frases como «Es que no podí andar tan pendiente de los likes y mentir para figurar en un tema tan serio», poniendo énfasis en que la situación merece un tratamiento más responsable. La polémica se intensificó con la acusación de que su imagen era engañosa y que muchos de sus seguidores se sentían decepcionados.
Frente a la creciente ola de críticas, Carmen Tuitera decidió abordar la controversia directamente a través de sus historias de Instagram. «Yo asumo mi responsabilidad, porque yo no revisé la foto», comentó, admitiendo haber cometido un error y explicando que su atención había estado dispersa durante la semana. La influencer, que normalmente es activa en la defensa de causas sociales, afirmó que es consciente de la gravedad de la situación en el sur de Chile y que había colaborado con Fermarket para la recaudación de fondos.
Carmen brindó más detalles sobre su colaboración, que consistía en una donación conjunta que alcanzaba un total de un millón de pesos en productos. «Le pedí por favor a Fermarket que me mandara una fotito donde se están recopilando todos los productos», enfatizó, tratando de revertir la percepción negativa que se había creado. Aseguró que se había mantenido al tanto del proceso de donaciones y que pronto enviaría un nuevo camión con ayuda, buscando suavizar la controversia en torno a su imagen.
Fermarket, la empresa con la que Carmen Tuitera colaboró, también intervino en la polémica para aclarar que se trataba de un malentendido y confirmar que las donaciones se estaban gestionando correctamente. Las aclaraciones realizadas por Carmen y la empresa parecen ser un intento por restaurar su imagen, no solo ante sus seguidores, sino también en un momento crítico en el que el apoyo a los afectados por los incendios es fundamental. Sin embargo, la controversia continúa desafiando la credibilidad de la influencer, quien ahora enfrenta la tarea de recuperar la confianza de su audiencia.










