Desde que fue coronada como Miss Universo Chile, la joven Dominga López ha estado en el centro de una tormenta mediática, enfrentando una ola de cuestionamientos acerca de sus opciones en el certamen internacional. Las críticas se han centrado en su estatura, presencia y apariencia física, generando un intenso debate en redes sociales y programas de televisión. Sin embargo, lejos de caer en provocaciones, López ha decidido alzar la voz y responder a sus detractores, reafirmando su autenticidad y trasladando un poderoso mensaje sobre los estándares de belleza que dominan en este tipo de certámenes.
Las primeras críticas hacia Dominga surgieron de la boca del ex Míster Chile y participante de reality shows, Jorge Aldoney, quien cuestionó su capacidad para competir a nivel internacional. En una conversación con FMDos, Aldoney declaró que, a su juicio, «le falta mucho» y que uno de los principales factores es la estatura. Su falta de entusiasmo por su desempeño se tradujo en expectativas moderadas, sugiriendo que un lugar entre las 30 mejores podría considerarse un éxito. Aunque elogió a López como persona, dejó en claro que no cumplía con ciertos estándares tradicionales que suelen valorarse en estos concursos.
Por su parte, la animadora y jurado del certamen Viviana Nunes también compartió sus impresiones sobre la nueva reina de belleza chilena. Si bien reconoció las cualidades de López, sugirió que el perfil que busca Miss Universo hoy en día podría no alinearse con el de nuestra representante. Nunes apuntó que el certamen internacional parece inclinarse hacia candidatas con estaturas y estilos más acordes a las tendencias centroamericanas. Aunque mostró optimismo sobre su habilidad para destacar, sus palabras dejaron entrever que las expectativas para alcanzar las etapas finales del certamen serían complicadas para López.
Ante la ola de críticas, Dominga López rompió su silencio en una entrevista con el programa «Hay que decirlo» de Canal 13. La modelo y periodista confesó que comprende y respeta las diversas opiniones sobre su coronación, y enfatizó que su principal enfoque es la preparación para el certamen internacional. López manifestó que su verdadero objetivo no se limita a clasificar entre las cinco mejores, sino a luchar por la posibilidad de conquistar la corona de Miss Universo. «Todos tenemos derecho a tener una opinión», reiteró, demostrando una madurez ante las críticas recibidas.
Además, la concursante fue interrogada sobre la posibilidad de someterse a intervenciones estéticas antes del certamen. Dominga rechazó esta idea de forma contundente, ya que su mensaje se basa en la autenticidad y la aceptación de uno mismo. Afirmó que no ha contemplado la opción de alterar su apariencia, ya que desea proyectar una imagen natural y alejada de los estereotipos impuestos por la industria de la belleza. Consciente de su papel como modelo a seguir, López espera inspirar a las jóvenes a abrazar su esencia y reconocer que la verdadera belleza radica también en la autenticidad.










