El primer Seminario de la Mesa Regional de Educación Patrimonial se llevó a cabo el 27 de octubre en el Salón Gregorio de la Fuente, reuniendo a representantes de establecimientos educacionales, bibliotecas, archivos y museos del Biobío. Este evento tuvo como objetivo principal compartir seis experiencias educativas desarrolladas en distintas comunas de la región, creando un espacio para que los participantes pudieran abordar y reflexionar sobre los desafíos que presenta la implementación de la Política de Educación Patrimonial para el período 2024-2029. La jornada se centró en la importancia de la educación patrimonial como una herramienta clave para fortalecer la identidad local y recuperar las memorias ancestrales de las comunidades.
Bajo la pregunta provocadora, «¿Qué aprendemos cuando hacemos educación patrimonial?», el seminario convocó a una amplia gama de profesionales, incluyendo docentes, mediadores y gestores culturales. A través de la exposición de metodologías y aprendizajes obtenidos de experiencias en diversas instituciones, los asistentes tuvieron la oportunidad de conectar sus propios desafíos y éxitos con aquellos de sus pares. Las seis experiencias presentadas, tanto en el ámbito educativo formal como en espacios culturales, sirvieron como ejemplos inspiradores de cómo se puede abordar la educación patrimonial en diferentes contextos y realidades.
Organizado por la Mesa Regional de Educación Patrimonial, compuesta por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la Seremi de Educación y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, el seminario buscó promover un trabajo colaborativo entre diversas instituciones y comunidades. Durante el evento, la seremi de las Culturas, Carolina Tapia Krug, presentó la nueva Política de Educación Patrimonial 2024-2029, un marco estratégico que aspira a fortalecer las prácticas educativas y la formación de agentes patrimoniales en el país. Tapia destacó la importancia de involucrar a las comunidades en la valoración de su patrimonio, enfatizando que «las historias y saberes que dan identidad a nuestros territorios son el corazón de este esfuerzo educativo».
La seremi de Educación, Teresa Carrasco Molina, también resaltó el significativo trabajo que se ha realizado en la región, subrayando la existencia de numerosos establecimientos que han integrado el patrimonio como parte esencial de su proyecto educativo. «Hay experiencias hermosas en la región que pueden servir de modelo para otras comunidades que desean incorporar el patrimonio en su currículo», afirmó Carrasco, quien también alentó a los asistentes a compartir y difundir sus prácticas exitosas.
El seminario incluyó dos mesas temáticas que permitieron explorar diferentes enfoques sobre la educación patrimonial. En la primera mesa, instituciones como el Jardín Infantil Doña Isidora de Lota y el Colegio San Francisco de Talcahuano presentaron sus iniciativas enfocadas en la educación formal. En la segunda mesa, centrada en la educación no formal, participaron el Archivo Héctor Herrera de Tomé y el Centro de Cultura Tradicional y Museo Curarrehue de San Pedro de la Paz, entre otros. Este formato promovió un valioso espacio de diálogo, fomentando el intercambio de experiencias que enriquecerán la implementación de la Política de Educación Patrimonial, constituyéndose como un paso firme hacia la valorización del patrimonio en el Biobío.









