La influencer chilena Kel Calderón ha compartido detalles dolorosos y personales en una reciente entrevista con Diana Bolocco en el programa estelar «Podemos Hablar». En la conversación, Calderón abordó la crisis familiar que vivió en 2020, cuando su hermano Nano estuvo involucrado en un incidente violento con su padre, Hernán Calderón. La situación desató una ola de tensión y conflictos familiares que trascendieron a los medios, afectando las relaciones entre los miembros de la familia y generando una profunda angustia emotiva que Kel se ha tomado el tiempo de revivir a través de esta sincera confesión.
Durante la entrevista, Kel reveló que su padre fue objeto de extorsión por parte de un grupo de abogados y de su madre, lo que llevó a que Hernán cambiara la figura legal de la demanda contra Nano. El caso, que originalmente estaba clasificado como parricidio frustrado, terminó siendo reconfigurado a violencia intrafamiliar. Esta modificación dejó a Kel en un estado de frustración e ira, ya que ella deseaba que su padre mantuviera su postura firme ante la crisis familiar y enfrentara las consecuencias legales de manera más severa.
«Hubo un montón de presiones que él ya estaba sufriendo, porque, como partí diciendo, él idolatra a mi hermano, entonces para él ya era terrible lo que estaba pasando», indicó Kel en la entrevista. Sus declaraciones reflejan el intenso conflicto interno que su padre enfrentó, al ser señalado como un mal padre por su decisión de manejar la situación con mayor compasión hacia su hermano. Estas presiones menoscaban su autoridad y generaron una cascada de críticas y frustraciones dentro de la familia.
Kel también delineó los detalles de la extorsión que sufrió su padre, enfatizando la gravedad de la situación. Mencionó que las llamadas que involucraban amenazas a Hernán fueron documentadas públicamente, las cuales revelaron que los extorsionadores le ofrecieron disminuir las repercusiones legales de la demanda a cambio de que él modificara la figura legal ante la justicia. Esto se definió claramente como un acto de extorsión, añadiendo más drama al ya tenso relato familiar.
A pesar de su enojo inicial con su padre por ceder ante la extorsión, Kel Calderón hizo hincapié en que su relación con Hernán ha mejorado significativamente desde entonces. Después de no hablarse durante ocho meses, la pareja ha logrado sanar y reconstruir su vínculo, permitiendo que ambos encuentren un espacio de entendimiento en medio de lo caótico que fue el 2020 para su familia. Las revelaciones de Kel no solo reflejan el tumulto privado que han enfrentado, sino que también plantean preguntas sobre la influencia de la presión externa en las dinámicas familiares.










