La controversia entre Marité Matus y Camilo Huerta continúa en el ojo del huracán, tras la separación de la expareja a mediados del año pasado. Con varios meses de ruptura, la situación se ha intensificado notablemente, ya que ambos enfrentan una disputa judicial relacionada con asuntos económicos, lo que ha mantenido el conflicto en el epicentro de la atención mediática. Durante el fin de semana, Huerta reveló su versión de los hechos en el programa «Sin Editar», presentado por Pamela Díaz, donde admitió que su situación financiera se volvió bastante complicada después de la separación, afirmando que tuvo que empezar de cero.
Las declaraciones de Huerta no tardaron en generar eco en los medios. En la emisión del programa «Hay que decirlo», Marité Matus decidió compartir su perspectiva a través de su amiga Gisella Gallardo. Según lo expuesto, Matus habría encontrado mensajes de su exmarido intercambiando palabras con otras mujeres durante su matrimonio, lo que ha robustecido las acusaciones de infidelidad. Entre las mencionadas, destaca Trinidad Neira, hija de la animadora Pamela Díaz, lo que ha creado aún más controversia en el escándalo mediático.
Gisella Gallardo también comentó sobre el estado emocional de Marité Matus tras la separación, enfatizando que aunque se separó enamorada, ahora se encuentra dolida y decepcionada. Además, reveló que Matus habría provisto un apoyo económico significativo a Huerta durante su relación, estimando que le transfería entre tres y cinco millones mensuales, además de cubrir otros gastos como viajes y ropa. Gallardo enfatizó que fue una ayuda constante, insinuando que Huerta pudo haberse beneficiado considerablemente de esta situación.
Ante estas declaraciones, Camilo Huerta reaccionó rápidamente, negando las acusaciones de recibir una ‘mesada millonaria’ de su exesposa. Según lo relatado por Pamela Díaz, Huerta expresó que nunca tuvo un acuerdo formal con Matus respecto al dinero que, supuestamente, ella le transfirió mensual y afirmó que lo declarado por Gallardo era falso. Además, aseguró que nunca había hablado mal de Marité y se mostró dispuesto a ir a los tribunales si fuese necesario para aclarar la situación.
Finalmente, el clima de tensión entre ambos protagonistas de esta historia parece lejos de tranquilizarse. Huerta, en su declaración, dejó la puerta abierta a las acciones legales, indicando que está listo para confrontar cualquier reclamo, incluso sugiriendo que Matus podría mostrar los mensajes que supuestamente la respaldan. Este nuevo capítulo en la disputa entre los ex cónyuges no solo ha reavivado el interés mediático, sino que también ha puesto de manifiesto las complejidades que surgen tras la ruptura de una relación pública.










