Salud Mental Millennials: Cómo Cambian sus Prioridades en la Vida

Image

En el actual Mes de la Salud Mental, María Teresa Salamanca, especialista en tendencias y comportamiento del consumidor, ofrece un panorama revelador sobre los retos que enfrenta la generación millennial, que incluye a quienes nacieron entre 1981 y 1996. Esta generación, formada y preparada para un futuro prometedor, actualmente se encuentra lidiando con inestabilidad laboral, ingresos ajustados y un costo de vida cada vez más elevado. Los datos del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) son alarmantes: cerca de 356,286 personas con educación superior están desempleadas en Chile, y más de 1,5 millones de profesionales se encuentran trabajando en empleos que no corresponden a sus calificaciones. Esto no solo refleja una crisis de empleo, sino que también plantea serias preguntas sobre la salud mental de una juventud que ha visto frustradas sus expectativas.

La conexión permanente en la que se encuentran inmersos muchos millennials está exacerbando su situación. La incapacidad de desconectarse del trabajo debido a la avalancha de mensajes de WhatsApp y correos electrónicos fuera del horario laboral se ha convertido en un factor estresante significativo. El Termómetro de la Salud Mental Achs-UC de 2025 revela que el 26,6% de las personas entre 30 y 39 años se sienten solas, lo que subraya la necesidad de un equilibrio en la vida laboral y personal. La especialista Salamanca señala que, aunque la tecnología ha facilitado la comunicación, también ha contribuido a borrar los límites entre el trabajo y el descanso, lo que puede tener efectos perjudiciales en el bienestar emocional.

La presión por estar constantemente ocupados ha llevado a un cambio cultural dentro de la mentalidad millennial. Salamanca apunta que, históricamente, la ocupación se ha relacionado con el éxito, pero esta narrativa está empezando a cambiar. Los millennials anhelan una vida que no solo priorice el avance profesional, sino que también valore el tiempo con amigos, familia y consigo mismos. Esto marca un giro importante en lo que se entiende por calidad de vida, dando paso a un nuevo enfoque que prioriza el equilibrio emocional y las relaciones humanas por encima del mero éxito material.

La búsqueda de bienestar se ha reinterpretado en esta generación, transformándose en una necesidad de encontrar experiencias que ayuden a recuperar energía y tiempo, lejos de la cultura del consumo desenfrenado. Desde realizar actividad física hasta disfrutar de una escapada breve sin distracciones digitales, los millennials están optando por invertir en experiencias significativas que prioricen el autocuidado. Esta tendencia sugiere que incluso con un presupuesto limitado, la calidad de vida puede mejorar mediante decisiones que valoren el tiempo personal y las relaciones cercanas.

Ante esta nueva realidad de consumo, las marcas tienen una oportunidad única para adaptarse a las necesidades cambiantes de los millennials. Salamanca indica que no es suficiente con ofrecer experiencias atractivas; también deben ser relevantes y accesibles para aquellos que manejan sus gastos con prudencia. Este cambio presenta un panorama alentador, pues los millennials están replanteando qué significa vivir mejor, subrayando la importancia de cuidar los vínculos y permitirse momentos de descanso. Las marcas que logren entender y conectar con esta necesidad genuina podrán establecer relaciones más cercanas y auténticas con sus consumidores.